martes, 27 de septiembre de 2011

Juegan tristes los cirujanos enfermos bajo la luz……(Vagón Restaurante. 1. Mesa de Póker)

foto de Raquel Lagares




(.....................sobre las camillas de los quirófanos
los ángeles más fuertes se desmayan al instante.
Los débiles permanecen despiertos. Siempre......)



...bajo el brillo amarillento del foco, juegan al póker siete cirujanos,
(des)concentrados como en un (posible) depósito 
de (futuros) cadáveres (putrefactos).............................
.....convierten esa luz fija sobre cada cuerpo anestesiado
en un símbolo de su fuerza, una incisión...La insignia de su victoria, su poder.
Incluso la de la disección de la Muerte sobre la Vida. 
Y la graban en sus cerebros mecánicos.
Ese foco que les alumbra entonces es, de hecho, como un bisturí
sobre la propia mesa. Realiza un corte, una herida inspiradora.
Una brecha certera y reveladora............Y con este espíritu juegan.........
............................................y cortan................................................

-‘Al igual que no amamos dos veces del mismo modo,
no tenemos jamás dos pieles iguales entre manos.
Por eso el corte, aunque sea parte del estudio técnico,
no será jamás algo físico. Es meta-. Es espiritual.
Deberían enseñárnoslo o deberíamos aprenderlo.
Pero, en cualquier caso, una de estas dos cosas debería suceder.
Y tenemos que recordarlo. Más que nada para no cortar
por donde no debemos……………………………………’ (dijo el que no acaba 
de entender las reglas del juego y por eso casi nunca consigue ganar)

- ‘Les confieso, compañeros, que lo que yo pienso ante sus cuerpos
bien merece que vaya al infierno. Y lo sé… Pero vuelve a mi mente
una y otra vez. Siempre las mismas frases, la misma jugada…
“amaneceré en ti cuando despiertes. Simbolizaré el efecto brutal
de esa única imagen clavada en tu mente. Seré yo tu cicatriz. Un mural.
Lo ocuparé todo, no dejándote pensar. La orden ‘pon la mente en blanco’
no será una posibilidad nunca más. Sólo ‘pon la mente en mí’ existirá……”
Y entonces hago el primer corte. Y durante un instante pierdo la consciencia,
y es la punta del bisturí mi alma, mi propio sexo. Y mi pecho
una fuente de placer. Los ojos en blanco…………………………………………………’
(dijo el que juega siempre para no perder, el incapaz de jugar 
si no es para ganar…)

- “Seré el manto de la Vida sobre el lecho de Muerte”
pienso yo cada vez que opero. Siento incluso más hondo, más fuerte, 
que cuando regreso al hogar, a lo supuestamente amado…………..’ 
(dijo el que no se conforma con las cartas que le tocan
y se pasa la partida –la vida- entera diciendo “otra…otra…otra…”………………………………)

- ‘Llevaré mi mano hasta sus ojos sedados. Seré durante horas venda.
Una vez superado el trance, descorrerá el paciente el velo,
y me descubrirá. A mí. Y me amará. Sentirá que soy yo su único amante,
su mejor amigo. Cuestionará durante un rato la luz 
de cada pequeño rincón de su habitación.
Lo grabará borroso en su mente y después nunca más 
lo recordará tal como fue… Sólo estaré nítido yo. 
Jugará con mi imagen una y otra vez.
Y cuando se canse me olvidará…o me matará………’ (dijo el adicto 
a la operación y al juego. Pocas veces practica ninguno, 
pero se pasa todo el día pensando en ellos……………………………)

- ‘Tatuarse un ojo en la espalda es no tenerle miedo a nada.
Como llevar un reloj de cadena al cuello, pero que mira al frente.
No presionando aprisionando el pecho, sino señalando 
desafiando a los demás……descontándoles minutos de su propio tiempo…………

Por eso, aquella niña, con aquel ojo visionario, no murió, aun cuando todos

la dábamos por perdida. Su arrogancia la salvó’ (dijo el Médico, el Jugador, más viejo…………el que sabe de qué va……………………………y aún así 
de vez en cuando pierde…………………...........................................)

- ‘Un puente bien construido entre cirujano, enfermera y paciente,
o simplemente la música elegida para la ocasión,
servirán para que todo vaya bien. Serán suficientes para que maneje
la operación la alegre mano de la Suerte’ (pronunció el que, aún sin as 
en la manga, es siempre el más optimista…huelga decir que, cómo no, 
es también siempre el que, cuando no gana, antes todo lo pierde……………………)

- ‘De repente su cuerpo es una pluma y yo un prestidigitador.
Un cosquillador de la Fortuna. Ella brilla blanca, erguida sorprendentemente,
de repente despierta bajo el foco la luna. Una pluma. Fuera de lugar. 
Y sólo una…………………………sin ave detrás……………………………’ (y no dijo más…
se lo jugó todo a una mano el arriesgado. Hacía siglos que no volaba, 
estaba casi vacío, muy necesitado. Quizás no ganó, pero vivió por un segundo en la ilusión de la victoria…………………………..................)

(-‘éste, sin duda, tampoco morirá hoy’, sentenció Maquinista…………………………………………………)


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(Muchacho no tiene permitido mirar a los jugadores en la mesa de póker,
es de las pocas cosas que Maquinista no le deja hacer, no está preparado,
pero sí le permite escuchar, para que pueda aprender. Eso sí,
al terminar la partida, Maquinista le deja siempre una reflexión,
y entonces, por eso, esas noches, Muchacho, no puede dormir……
hasta que aprende una lección. La que sea...................................


Al término de esta partida, Maquinista le dijo: ‘los gatos se lamen para limpiarse y también para curarse las heridas. Nosotros, humanos, jamás pasamos la lengua sobre lo sucio o sobre el dolor. ¿Será ésta una prueba más de su condición superior…………………………o será otra cosa?............................

Muchacho no durmió………pero por la mañana su respuesta fue: 
‘padre, creo yo, que ganó el escéptico, que no es lo mismo 
que el frío y racional. Él sabe siempre de los momentos milagrosos 
en que no se puede explicar por qué todo salió bien,
o por qué algo imposible de fallar salió mal. 
Simplemente, no se los cuestiona.
Y siempre vuelve a jugar……………………………………………………………………………………
…………………………………………y en el quirófano, se quita la bata, se lava las manos,
y vuelve a operar…………………………………………………………………………………………….’

‘Muy bien, Muchacho. No has acertado, pero vas mejorando………
pronto estarás listo para poder observar directamente 
cómo se acarician los juegos de cartas,

cómo se reparten, 
y a qué escaleras se suben estos hombres para afirmar lo que declaran.
En base a qué pálpitos las apuestas, las vidas, suben o bajan………………………)


lunes, 5 de septiembre de 2011

Devuélvale su nombre........(Única Súplica de Muchacho. El orgulloso. Pero hoy desamparado........)

foto de no sé quién....


Maneja usted Su mundo, satisfecha. Desde que amanece hasta que desaparece el sol.
Maneja usted después Su sueño, aunque esta vez insatisfecha. Ahí no puede
controlarlo del todo. Lo sé. Duermo en el suelo, pero a su lado.
Veo cómo se retuerce por las noches, así que no me quiera convencer de lo contrario. 
Soy yo quien convive con él a diario………………………y en la noche también.......

Brilla usted, Señora, más que yo. Más que cualquiera. Sólo por eso cree (qué ingenua)
que las seis puertas de la cabina le pertenecen. Pero no es justo. Ni necesario.
Las puertas deberían ser (y serán) nuestras. Ni de Maquinista ni mías, sino nuestras.
Una pertenencia conjunta, unida. Como el hambre devorada y la sed bebida.

Pero usted viene de pronto, caprichosa, y revienta con su palanca de humedad 
el marco de cada puerta. Es como el moho, que de todo se alimenta y nada deja. Moho. 
Hermoso nombre para tan sigilosa destrucción…......sigilosa y lenta................................

Mire, yo soy orgulloso. Por eso me permitió quedarme junto a él.
Pero hoy traigo una súplica (la única que traeré). Y es: devuélvale al Maquinista su nombre.
Sólo tardaría usted un minuto. Lo sé. No la conozco, y él
no suele mencionarla, pero me contó una noche que se gana la vida 
haciendo conjuros de neurobiología. Que sabe de magia. Del Poder.

Él ahora tiene fiebre, deambula sonámbulo. Y yo ya no sé qué más hacer.
No soy curandero. Ni siquiera médico. Soy sólo un muchacho.
Y usted es, como él la llama, ‘La Dama de la Luz’, ‘La Llama’.
La luz, ésa que siempre se le ha negado. La que yo no puedo darle. Sólo contarle.

Dice que tocarla es como entrar en un cuarto de objetos perdidos y sentirse encontrado.
‘Como cuando me tocaba con sus manos frías’, repite una y otra vez.’Sus manos frías’... 
‘Añoro aquella necesidad suya por sangrar; su prodigioso arte de hacer negocios
con cada cadáver de cada caído cuerpo celeste... Con cada rayo solar.....'
Pobrecito, pienso yo............ tiene fiebre....................
No puede ni soñar, sólo hablar de usted…..pensarla…..y hablar………………………..

Escuche, yo no sé de sus esquinas, Señora, ni sé de cómo se las arregló para
llevarse el orden de la cabina sin dejar en su lugar desorden.
Sólo veo que dejó maletas. Por todas partes. Vacías. Pero repletas………….

Y yo soy sólo un muchacho, no sé a dónde conducen esta clase de vías.
Esta clase de engaños. Pero sí sé que Promesas y Paciencia
empiezan por la misma letra. Y eso no es bueno. Se queda uno sentado
en esa panza revuelta, colgado… y espera, y espera y espera…

Por eso hoy mi maquinista está borracho. Así que, por favor, Señora,
pase por aquí. Vuelva. Sé que lo hace de vez en cuando, disfrazada.
Él no la ve, claro, pero la huele, la siente. Y ese día se vuelve loco,
y aúlla y se retuerce. Se emborracha. Y es hoy uno de esos días….........................

Así que ha estado usted aquí. Yo noto algo también, pero aún no puedo decir qué es.
Qué aroma de qué extraños momentos, asfixiantes sudores camas trae. Estrangulamientos.
No sé…….soy sólo un muchacho………………………………….

Y odio suplicar pero, por favor, Señora, súbase en la siguiente estación.
Déjele un objeto bonito, perdido, escondido, en la cabina.
Puede, si quiere, hacerlo mientras vamos a comer. Yo la avisaré de la hora.
Lo anotaré en una servilleta y la dejaré sobre la silla roja.
En el vagón fantasma. El que está junto a la planta. Ésa que usted dejó.
La única que hay. La única que sobrevive día tras día desde que estoy aquí.
La única………………………………………………la que hay………….

Yo no la conozco, pero usted a mí sí. Sé que sube al tren una vez al mes. Ayúdeme…….
yo no sé a dónde conduce esta clase de vía…….y usted sí………………..
Usted sabe mejor que nadie, incluso mejor que él, que se llevó el orden,
pero no dejó en su lugar desorden. Dejó maletas. Llenas. Pero vacías…………..

Y yo soy sólo un muchacho, no sé de este tipo de vacíos y engaños................................
..........................................................ni a dónde conducen esta clase de vías……………