lunes, 9 de enero de 2012

Armazón. Nuevo vocabulario. (Lectoescrituras de Muchacho. 1. Los Reyes......)

fotografía de Armazón proteico (no sé de quién...)

Encontré en la cabina un libro que me llamó a gritos,
y como el gobernante de mi destino es Maquinista,
(quien me recuerda a un Rey muy digno, pero caído,
por eso es que lo quiero y me gusta) he tenido que cogerlo.
Él siempre dice que si un libro nos llama y podemos oírlo,
debemos obedecer a su reclamo, es parte ineludible
del camino hacia nosotros mismos. También me dice
–esto ya me gusta menos, pero igualmente obedezco-
que cada vez que termine una parte, escriba lo que me dicte,
lo primero que vierta en mi mente, corazón, manos.................
y esta es la savia que brotó de estas primeras hojas
que he recogido y sobre las que he andado.......


“.....MINOS.....
Te obstinas en ver semejanza
allá donde sólo hay azar”

Los Reyes, Julio Cortázar


...y se escapó el mundo de su sombra y en luz quedó...

Aparecieron en el hueco que dejó penumbra
nuevas materias y formas, nuevo lenguaje (innecesaria es habla).
Cambié el armazón de cada poema, su estructura,
y también su sangre, su significado.
Creé nuevos fonemas e inyecté en mis venas vocabulario nunca usado.
Soñé que manejaba yo el tren, y lo hice cambiando
el ritmo de cada giro, a cada paso. A mi manera.
Si me sobrevenía de pronto un ‘problema’,
éste no lo era más, pues le llamé luz, sendero, piedra,
incluso me sirvió pista, linterna, arena.
De hecho, una vez cambiadas las palabras,
me guié únicamente por su esencia,
las hice cada vez más pequeñas, a mi escala y diferencia,
(odio hacer nada a ‘imagen y semejanza’)
y más y más y más y más pequeñas, hasta que no las reconocí,
y entonces sí pude verlas, decir que significaban algo,
que eran palabras nuevas y no mi antiguo vocabulario.

Sí, venga, ya sabéis de lo que hablo,
todos tenemos una lista de “palabras clave”,
nuestro propio juego abecedario,
esa lista que repetimos hasta la suciedad
en combinaciones que no son más que un disfraz,
y con eso nos vestimos. Así pues,
igual que la ropa, se gastan y manchan con el uso.
Entonces...¡no las usemos más!!............................

“...más allá de nuestros reinos y nuestros nombres...”
está nuestra piel desnuda, nuestra carne viva.
Felices los despellejados, sentimos cómo hierve, escuece, aúlla,
esa carne, que siente el deleite del mar
y el escozor en la herida por esa misma sal. Somos los felices,
brillamos en el sol y en la luna. Más allá de nuestro tamaño y forma,
la esencia, el reflejo laberíntico de lo que somos,
permanece siempre igual. Todo se reduce a ser y estar. Y a la sal.
Al mar. Quisiera correr hacia él, escapar
de mi lengua que se enreda en mis pies,
¿podría alguien cortar los lazos de mis familias léxicas?
¿Segar el trigo de mis campos semánticos para poder abandonarme
a la nueva siembra, la que se cosecha bajo la luz, lejos de la sombra?

¿Puede alguien? ¿Alguien? ¿Puede..................................?

16 comentarios:

  1. Se da cuenta, bello Muchacho, que nunca se es más fiel a uno mismo que cuando adquiere ese lenguaje distinto donde aplica día a día sellos distintos que la palabra creyó haber dicho en cualquier otro momento.
    Le he leído (agradecida) y me vienen tantas cosas…
    Sé que muchos por el camino siguen estando varados a su propia orilla, sin desencadenar diferencias con respecto a su ser; son ellos, más viejos y cansados. Y tal vez ya rendidos en su anclada postura.
    Sin embargo, somos muchos los que aprendemos a cambiar, a evolucionar al paso del tiempo. Repetimos muchas veces que JAMÁS debemos dar nada por hecho, que hay que luchar por metamorfosear la piel; a cada golpe, a cada fricción donde el viento del rencor deja rastro. Y mudarnos a esos lugares donde debe convertirse en fácil esas palabras que nunca decimos. “Lo siento”. Un bello lenguaje que deberíamos hacer nuestro, olvidándonos de que no nos pertenece.
    Sé que en su mundo cada palabra tendrá su sentido especial, para ti mismo y nadie más. Habrá días en que quiera compartirlo, como hoy (bendito día). Pero al caer la noche, y sucumbido por el rutilante sonido de las estrellas al caer en su almohada; se dirá para sí: “Soy libre, dije lo que siento…quizá mañana me atreva a decir algo más…”.
    Claro que caminaremos después de la sombra, cuando seamos conscientes de que ella realmente no existe sin nuestra voluntad.
    Eres dueño de lo que piensas. Es una frase que muchas veces me viene a la memoria, y que asiento rotundamente, como de igual modo decimos lo que al suspiro escapa.
    Por ello sé, y esta maravillosa entrega de tus pensamientos me confirma, que no habrá ni un solo momento en que deje de creer que podemos ser quienes deseábamos desde bien niños, por muchos descarrilamientos que se produzcan al paso; siempre habrá trenes para compartir, donde será esencial que nosotros los manejemos sin temor, donde seremos generosos con aquellos que no se sienten dueños de nada/nadie.

    Quizá ese libro te trajese aquellos pensamientos que hoy leo; a mí me hizo sentir tus propias palabras, aunque no perteneciesen a mi vital abecedario.
    …Quizá sea momento de renovar…

    Me alegra haberte sentido gritar, Muchacho. Quisiera mandarte mi cariñoso abrazo. Como a Revisora y Maquinista.

    P.D. Siempre habrá alguien que pueda ;)

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  2. Lo mismo es algo tan inherente que no podemos deshacernos de ello. Existe realmente esa necesidad de cambiar de forma consciente nuestro juego? O cambia por si mismo cuando cambiamos nosotros?

    Un beso de lunes, espero que haya empezado bien la semana^^

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  3. No quiero pecar de monotemático, pero usted ha planteado el Génesis perfecto de cualquier dios (si, con minúscula) tropezario; que se sabe una flecha errada sobre la tierra, y por ende entiende que la razón de sus caminos se llama circunstancia (ángel levantado)/

    Esa flecha sin punta no sueña con Cupido (ni siquiera en las noches más oscuras, porque por algo son noches)... ese dios vuelca lo propio en lo que toca su sombra, lo mira de reojo para olvidarlo lo antes posible. Porque en este siglo manifiesto hasta el vacío encontrar el punto exacto donde se callan las palabras, se callan por demasía (por nada) es lo mismo que dar una brazada en el quirófano (nacer, nacer, nacer)...

    Y así, a menos de mitad de camino dios tropezario se da cuenta que en realidad no era dios (era mariposa) y que tampoco era tropezario (si-no, hebra de polvo atesorando el camino)/

    Emprendo el camino de vuelta con el verbo nacer acribillado en el frente; temblando como una hoja. Porque ahora lo sé, volviendo a casa puedo ser un bautismo de piel y hueso.

    Un Gran Beso a Muchacho, Maquinista y a Revisora... gracias por el comienzo.

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  4. El párrafo final es una bomba. Casi diría que no son palabras, sino "piel desnuda, carne viva". Me haces pensar que el placer está en la herida. Herir las palabras, sentir cómo su sangre caliente mana por entre nuestros dientes. Pasar de la palabra-artilugio, a la palabra-pálpito. Reventar este mundo de palabras que son sólo la sombra de lo que fueron. ¿Dónde está el alma de la palabra? ¿a qué dios o diablo se vendió?. Inventar-se en la palabra. Quizás por eso escribimos, para retornarles el alma, la carne desnuda. Me voy arrancando trozos de piel, para confeccionarle una nueva. Paro palabras como quien trae niños al mundo. Me despellejo en la palabra. Y aun así, esto no es más que un sucedáneo del silencio, o una vil sustitución del sonido del viento. Pero intuyo que Muchacho sabe de lo que habla pues el suyo es el lenguaje, el signo del corazón. A veces Muchacho duele de lo bello, es como una flor cuyo tallo se dobla bajo el peso del rocío en la mañana. Una es consciente de su fragilidad, por eso siempre le sorprende que se vuelva a abrir cada amanecer. Pero lo hace. Vaya si lo hace....
    Besos agolondrinados para todo el personal del tren. Siempre es un placer embarcarse en este viaje. Y mirar el paisaje a través de sus ventanas...

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  5. Wow. Bastante creativo y reflexivo. Tiene muchos puntos donde la palabra cobra unanintensidad mayor.

    Pd. Hace cinco minutos se escuchó el tren.

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  6. A todos:

    Antes de nada, pedirles disculpas por demorarme en la respuestam, pero la vida a veces nos tiene preparadas pequeñas ‘sorpresas’ que nos obligan a dedicarnos a tareas que no apetecen... pero obligan……

    Gracias por estar ahí, compartiendo.

    Un beso fuerte y un abrazo.

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  7. Yo,

    qué alegría verte en el tren (y también descubrir que escribiste relato nuevo, tengo que pasar por tu casa…espero que la deficiente conexión me permita hacerlo hoy, si no, mañana…)

    En eso andamos por aquí, intentando sernos fieles a nosotros mismos (se me antoja una tarea tan complicada cuando debería ser la más sencilla…) y, como bien dices, dejar de estar varados a nuestra propia orilla (no podrías haberlo descrito mejor, esos ‘viejos y cansados’, todos amontonados pero sin tocarse ni comunicarse, ni siquiera consigo mismos…qué horrible imagen!!) No sé si al mundo le pasa igual, pero cada vez me reconozco menos en mi yo más visible y predecible, en lo que los demás esperan, en mis ‘posturas y principios’, en mis precios y valores…en mis prejuicios. Veo pasar el tiempo y me niego a que la acción sea esta, a que ‘ver pasar’ sean los verbos: quiero un ‘atravesar’, un ‘abrirme paso’ (no a mordiscos, puede ser delicado, pero ha de ser), pues quiero ser yo quien pase a través del tiempo no él quien me roce a su paso; quiero ser yo misma quien me dote de significado, ya sea en presente, futuro o incluso pasado. Reniego del horror del poder objetivo del ‘frío grifo de los hechos’, que decía mi adorado Leonard. Quiero contar la Historia desde el subsuelo, desde las capas más ocultas (algunas tan finas que incluso parecen inexistentes) de la epidermis. Desde esa carne viva.

    Estamos en época de cambios, mudamos pieles pero también maquinaria, ropajes, abecedarios… (suelen decir que es la primavera cuando todo florece y se renueva, pero no, en el tren es el frío el que lo escarcha todo y, al romperse, deja florecer lo nuevo, incluido el lenguaje, el instante, el gesto…………)

    Tienes razón, hay días en que quiero compartir ese ‘sentido especial’ y días en que quiero estar muy lejos de todo, sobre todo del tren, pero en ambos casos la razón es la misma: la búsqueda de la libertad y su inmenso placer, ese ‘quizá mañana me atreva a decir algo más…’ ;)) Me gusta lo de que uno es dueño de lo que piensa. Totalmente de acuerdo.

    Y esta vez soy yo la sorprendida y ‘asustada’ por esta visión tan clara tuya (que a lo mejor es evidente en el texto, pero no lo pretendía) de que persiste en mí el deseo de ser lo que soñaba desde la infancia. O más bien, ni siquiera es que lo soñase, es que ERA justo así: podía ser cualquier cosa que me diese la gana, y creo que todavía es posible recuperar esa condición de continua mudanza (no sé si habré de despegarme de la sombra o hermanarme y abrazarla, pero está claro que algo hay que hacer con ella)

    Un fortísimo abrazo de todos los que nos des-habitamos en este tren (y, cómo no, un ramito de lilas, esta vez escarchadas ;))

    (PD: yo también creo que, por suerte, siempre lo habrá…..y benditas sean sus manos…)

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  8. Puede que tengas razón Ina y no podamos deshacernos de ello, pero no cesaré en el empeño (hoy es una necesidad vital ;)) En cuanto a si el cambio es mejor consciente o inconsciente no lo tengo claro, me sale ‘la gallega’ que llevo dentro y pienso ‘depende de qué estemos hablando’ ;))

    Gracias por el beso de lunes, te lo recompenso con uno de martes (la semana empezó…extraña…enn finn, cosas que pasan que hacen que te des cuenta de que a veces es buena suerte lo que de entrada parece mala xDD) Espero que la suya vaya rodando de fábula!

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  9. Sus pecados monotemáticos caen como bendiciones sobre la cruz de este cambio de vías (si es que acaso lo son, pues cada letra tiene siempre un nuevo significado, una nueva raíz –pues es usted un ser esencialmente ‘des-etimológico’ y epidémico, lo sabe, no?)
    Gracias infinitas por sus divinas palabras, ambos sabemos que dios es un ser minúsculo y así debe ser nombrado, y por decirme ‘planteador de Génesis’ en el mejor de los sentidos, en el verdadero, eso sí es un halago.
    Sí, mis mapas están llenos de flechas en todas direcciones y ninguna tiene rumbo marcado, acertó; como también acertó en que miro de reojo sobre la sombra, pues ciertamente el mundo está tan lleno de abundancia que es como decir que Todo se convirtió en Nada. Por eso me encuentro intentando silenciarme, callar, para volver a nacer, dar esa brazada iniciática y reaccionaria, en lucha a(r)mada contra mi propio ser.
    Pocas cosas me gustan más que las mariposas, nunca faltan en mi casa, como tampoco faltan las hojas ni las piedras, materiales precisos y necesarios para todo bautismo.

    (me gusta que nombre hueso, pues anda Maquinista escribiendo sus notas sobre la luz y la sombra, y dice un no sé qué de ‘sombra de viejo’ y ‘sombra de hueso’…..veremos pronto, espero, qué quería decir con eso…)

    Un beso fuerte de cada una de las bocas que callan en este tren, que le agradecen en silencio que pise usted siempre con tanto mimo esta humilde casa.

    (…de nada por el comienzo; comienzo que quizás lo trajo puesto, con el comentario, usted… quién sabe…qué…)

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  10. Gracias Vera por percibir la explosión y sentir el placer de la herida. Y es que toda sensación es buena, incluso la del dolor, pues prueba que estamos vivos más allá de nuestra mera existencia-permanencia. Eso quiero yo, desandar pasos, desangrar palabras, reventar la sombra y que muestre lo que escondió, lo que dejamos bajo ella enterrado. No sé si es cuestión de inventar palabras para encontrarme o que al encontrarme me nacerán las nuevas, pero da igual la dirección si el parto de mi renovación es en lo que deviene.
    Está claro que cualquier crujido de nuestros pasos, cualquier chasqueo de dedos o rechinar de dientes que produzcamos sólo será una mancha en el silencio, pero no nos lo reprochemos, bastante duro es que estamos condenados a ello. Supongo que sólo nos queda intentar que esa mancha termine siendo dibujo o melodía, algo bello que no ensucie, que sólo transforme.
    Hermosa descripción de Muchacho que agradezco como ningún otro comentario (por ahora no le dejo contestar, creo que no está preparado. Quizás me equivoque, pero asumo si en este caso estoy errado, y es que, como bien dices, duele de lo bello y es frágil, pero será fuerte algún día y entonces merecerá la pena dejar que se duela también de su propio eco…)
    Besos alados para ti también, y una sonrisa de oreja a oreja de Muchacho (acabo de leerle tu comentario y se va silbando a subirse al techo del tren ;))
    Gracias por subirte y viajar, pero sobre todo, por mirar a través de las ventanas, a lo mejor algún día nos cuentas qué ves desde ese otro lado…….

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  11. Muchas gracias Bellarte por saltar al tren y gritar con entusiasmo por el pasillo antes de volver a bajar de un brinco ;))

    (PD: quién te dice que no éramos nosotros…..?.........)

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  12. Ese afanoso poder desencadenará la idea, el temblor. Magnífico consejo el de maquinista. Obedecer al llamado de un libro para después abrir la rama, renovar al discurso la savia, el acontecimiento. Sin miedos. Deducir con el latido del corazón. Arrinconemos la logofilia en el laberinto, nos valdrá quizás de alas para acariciar el sol. “… más allá de nuestros nombres, y nuestros reinos…”
    El libro que elegiste, cuando fue publicado en 1949 fue recibido con un silencio absoluto y cavernoso. Deberían pasar diez años para que ese niño que era Julio recibiera la atención merecida. También es cierto que no lo puso fácil, su terreno, su mundo, su campo de desorientación donde se movía como un pez soluble. Las palabras de “reyes” bailan y hacen himnos felices, incluso en boca del cavernícola Teseo.
    Muchacho parece hablar como un sacrificado al minotauro, jubiloso aunque no del todo seguro que el “imagen y semejanza” no es otra cosa que la ley de los arquetipos, sí, a veces le doy la razón… no siempre se está a gusto bajo sus leyes pues suelen ser perezosas y hay que darles caza. Son sombra. Y aquí estoy de acuerdo con “yo” al decir que sin nuestra voluntad no existirían, también si no existieran las sombras nos acercaríamos en demasía a la eternidad y esa, visión perturbante, es una evidente indiscreción. Me conformo con renovar estados, renovar el discurso y acaecer o caer en el acontecimiento. Me encantaría citarte aquí algún fragmento del “placer del texto” de Barthes pero mi madre está en posesión de dicho libro y no puedo acercar mi oído a dicho árbol-libro. En cambio, tengo un libro de Felisberto Hernández admirado por Julio. Por cierto….. ¿¿ sabes que han desenterrado una rata en una provincia argentina y la han llamado “cronopio”? ¡¡Lo que es la vida!! De sombras…
    […] ..la metáfora tiene la ventaja de la síntesis del tiempo, y de la provocación de recuerdos; de acuerdo con mi profesión aquellos lugares tenían muchos rincones en sombras; las sombras que veo ahora no son iguales, pero me hacen recordar a aquéllas y misteriosamente... se despiertan sombras que he visto y que me hacen ver otras nuevas, peculiares….[…]

    Dele mis más cordiales saludos a maquinista y al resto de la tripulación, me alegrará que les lleguen mis palabras, saberlas vivas, en movimiento, sin dejar de estar atento repetir la relación proteica con lo recordado. Y gracias por acojerme en tu tren por unos instantes.

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  13. En medio de la distorsión reinante a mi alrededor le contesto (no lo tome como descortesía, todo lo contrario, es que no quisiera dejarlo para otro momento en que blogger se trague el comentario.......¿será un laberinto que necesita ser alimentado por nosotros, sacrificados, y, cuando no recibe lo que quiere, traga lo que quiere.......? Ennn finnn..........a lo que iba........)

    Sabias palabras las de deducir con el latido del corazón. Desde la primera vez que le vi, supe que Muchacho sentía y percibía el mundo, incluido a sí mismo, así. Por eso él llegará algún día a acariciar el sol (si no lo ha hecho ya…)
    Entiendo que fuese difícil adentrarse en el laberinto de Cortázar, creo que lo sería también ahora. Es de esos niños-mundo a los que hay que ir encontrándoles las puertas y ventanas, aprendiendo y desaprendiendo a cada letra las contraseñas que las abren.

    Es una pena lo de Barthes, seguro habrá otro viaje en el que pueda compartirlo con nosotros, pero gracias por lo de Felisberto Hernández…me quedo entre esas peculiares sombras de sombras recordadas……………es curioso, ando trabajando entre ellas, y también con huesos, y resultan ser las dos palabras que más he leído y escrito en estos últimos días……..¿será que invocamos aquello en lo que pensamos unas cuantas veces, y conseguimos que fuerzas desconocidas nos lo acerquen, como quien lleva alimento al Minotauro…?.....es extraño, escribo esto mientras oigo de lejos ‘…mañana comeré, mañana comeré…’

    Sí, de los ‘cronopios marsupiales’ había oído algo ;))

    Sus saludos han sido entregados proteicamente, y por supuesto me piden que le corresponda.

    Gracias a usted por compartir estos instantes, estos pequeños movimientos, renaceres……….

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  14. Realmente, mañana no comerán, seguirán danzando hasta en el filo de la espada.

    c c

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  15. Siempre serás lo que desees ser, ¿sabes por qué? Porque no te da miedo sentir, no temes perder la piel en el camino cuando comprendes que el sacrificio despunta en alguna hora señalada, porque para crecer sabes que has de abrazar al niño antes, y recordarlo aunque te humillen por ello. Porque te sientes libre sólo cuando intentas no atar nada ni a nadie.

    Quien cree en un futuro exitoso desde unos ojos cerrados que no miran, es indudable que se equivoca.
    ¿Sabes, Revisora? Ver es lo importante, y mudarse de piel constantemente para no dejar de ser uno mismo; fiel.
    Y aunque parezca extraño tantear la suerte casi a oscuras, mi instinto sé que no me engaña, pues la veo y percibo que tú también caminas con los ojos abiertos y abrazando al niño.

    La vida siempre estará llena de juicios, de dictaduras, tal vez no podamos hacer nada para remediarlo, y no se trata ya de obviar que existen cadenas morales y enormes patrañas de las que se alimentará cierto grupo de gente. Pero, aunque muchas veces nos pese, para llegar allá donde deseamos, tendremos muchas veces que ser heridos (y volvernos a cambiar de piel) y seguir de frente.

    Tal vez me haya puesto (o sonado) un poco triste, pero mis palabras conllevan una gran esperanza, te lo prometo ;)

    P.S. Dejémonos de asustarnos tanto y comprendamos, que si alguien nos escuchó es porque realmente estábamos gritando (aunque no fuese esa la intención). 

    Le dejo con un abrazo recién hecho, y mis buenos deseos de que sea feliz.

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  16. El primer párrafo de tu comentario, Yo, es un verdadero manual, lleno de grandes verdades, acerca de lo que todos deberíamos ser, hacer para ser, sentir para ser, sacrificar para ser y, sobre todo, recordar por encima y a pesar de todo, para poder eso, SER, libremente. No sé si merezco el honor de que se me apunte con el dedo mientras se pronuncia todo esto, aunque en una cosa sí puedo decir que acertaste sin sentir la punzada de la soberbia, y es que no, no temo perder la piel. Han sido muchas ya, y ahora sé que vuelven a nacer y que, siempre y cuando regrese al niño, crecen, y con ellas se expande también todo lo demás: músculos, huesos, tendones, humores, sentimientos, caja torácica, pecho…,todo, ese ser que soy yo y que mudanza epidérmica tras mudanza epidérmica, crece, renace, avanza…

    Me gusta lo de ‘tantear la suerte casi a oscuras’, un verso excepcional. Alguien, en algún momento, escribirá un poema cuya raíz o sabia será ésta. Y si no sucede, será una pena, pero no lloraremos, porque sabemos también del valor de las cosas que finalmente no acontecen, aunque debieran…

    La herida continua, el rasguño leve o la tajada fiera, todo nos sirve en la autoconstrucción, el dolor y el placer, la paz y la violencia (internas), los extremos contrarios y sus entremedios, todo, se mezcla y confunde en nuestros cimientos y estructuras que suben para dar forma a nuestro cuerpo visible y a nuestro espíritu (im)perceptible. Todo es inevitable y necesario para hacer camino, para conformar surcos en la piel o incluso arrancarla. Pero nosotras no nos entristecemos por ello (no te preocupes, Yo, entendí tus palabras y su corazón ;)) Me encuentro sentada contigo en el banco de los que aprecian todas las aristas de la Vida, sabemos que se conforma de cada pequeña cosa, circunstancia, leve roce o intensa caricia, de lo malo y lo bueno; y es que es preciso conocer ese todo para vivir plenamente y ‘seguir de frente’. Siempre vivos, siempre avanzando. Y agradezco de todo corazón haberte encontrado aquel día en aquel cruce de caminos, y seguir allí, charlando, y paseando por sus alrededores, mientras no sabemos todavía qué dirección tomar (o, mejor dicho, qué dirección nos tomará, pues no suele el humano decidir estas cosas, aunque lo crea, jeje)

    Recibo ese abrazo recién hecho como pan salido del horno, como un nutriente primigenio y milenario, y a cada bocado, voy sintiendo menos y menos miedo, pues tenías razón, si alguien escuchó, es porque realmente estaba gritando……….

    Así como yo sea feliz, lo seas tú multiplicado por mil!! ;)))))

    Un beso fuerte y un abrazo enorme, llenos de hierros y pieles, de fortaleza y ternura infinitas.

    (Gracias por tu paciencia al esperar mi respuesta, y sobre todo por inspirarme y darme alas para tan enriquecedores comentarios, creo yo, por parte de ambas ;))

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viajeros que han cogido el tren.......