martes, 24 de enero de 2012

Un regalo para Revisora...cuento de YO (Viajeros 3. De otros mundos...)

fotografía de YO


La estación de hoy es, sin duda, la más especial que hemos visitado hasta ahora; y es que no ha sido creada por nosotros sino por los mágicos dedos y corazón de YO, cuyo 'arte de escribir para sí misma' sólo es comparable a su delicadeza y su ternura; a su visión radiografiadora de todo y de todos, que ve desde la piel hasta la médula pero que nunca juzga, sólo enseña; a su Amor por cada ser, personaje, cosa, a la que da vida y aquellos que por su vida pasan; a cada gesto de cariño y cuidado, tan preciosos, infinitos....a cada aliento que convierte en brisa, tan hermosa y cálida................como el brillo de sus ojos....

Como bien dice el título, le regaló hace unos días un cuento a Revisora, un tesoro. Desde aquí no podemos decirles qué nos pareció, no existen aún las palabras que describan lo que en este tren sentimos cada una de las mil veces que lo leímos/vimos/vivimos...han de juzgar con sus propios ojos y corazón. Aquí, en este homenaje de un viajero cualquiera a 'La muchacha del carbón'........Esperamos que disfruten del viaje tanto como disfrutamos nosotros, en especia la Revisora, que sigue sin saber nombrar todo aquello que sintió y aún siente cuando lo lee, lo vive, lo ..........................
...............feliz viaje, esta vez por otros mundos.............................


14 comentarios:

  1. Una hermosura. No me extraña que La Revisora no encuentre palabras. Si le place aullemos juntas!!! Bico lobuno...

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    1. Muchísimas gracias, Loba ;)) Sepa que la Revisora pasó la noche aullando, ojalá la haya escuchado. Si no, empezará otra vez al caer la tarde, por si te quieres unir a la tonada...

      Bicos reVisores...............

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  2. Eso siempre me ha pasado, yo creo que lo verdaderamente medular no se puede nombrar ni escribir; quizás lo hagamos así dentro nuestro por la certeza de saber las letras un oficio tramposo, casi tanto como sus autores,

    Y con respecto al viaje, ya lo hice y lo haré de nuevo... que inolvidables que son las pupilas que miran -miran de ariba a abajo, al plexo, al sótano, al hipotálamo, al fondo, a la raíz, al polvo-, y no juzgan, eso quizás sea mirar con amor.

    Un fuerte abrazo Muchacho, Revisora, Maquinista.

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    1. Eso es lo que le sucede a Revisora: leyó con el ojo de la médula y no puede decir con palabras conocidas lo que su cabeza siente y su corazón piensa; se niegan estos a descodificar nada por miedo a las trampas que colocan las cazadoras-letras en el bosque de la memoria, que es por donde navega el relato...

      Así es justo como miran las pupilas de YO, porque es arribabájica, pléxica, sotánica (que no 'sat-'), hipotalámica, fóndica, raízica, pólvica..... quizás esté ahí la clave, dejar que las palabras deriven en base a la etimología pupilítica de YO y no a encorsetadas reglas juzgadoras. Creemos vocabulario como mira ella, con Amor ;))

      Un abrazo inmenso para ese frutillar, y otro para ti, Juan (multiplicado por tres y después concentrado en uno; aplique la matemática abrazística de toda la vida..)

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  3. Me siento atropellada por la emoción, a la que después me cuelgo como una mona chica (que no chita eh, je) abrazándola tiernamente, porque es una emoción henchida de entusiasmo y alegría. Confieso que me cuesta asimilar cuando se me nombra –siempre he preferido, y se me ha hecho más cómodo y factible ahondar, que no ser ´ahondada´, sin embargo porque me siento feliz caminando junto a los hermosos pasos de Revisora, y sé de ella –lo único que hemos de saber: que es tierna como el más sentido abrazo y generosa, además de ser de esas mujeres que crean diferentes mundos, cada uno de ellos impregnados de ese fresco sentimiento que la teje a ella y después la deshila como un ovillo que se cierra para absorber esencias, y al instante la hace renacer, sacando de ella lecciones de vida tan plasmáticas como etéreas.
    Sin duda, Maquinista, sabrá que agradezco enormemente este privilegio de acompañar entre vuestros escritos con el humilde homenaje que le hice a nuestra hermosa Muchacha Voladora. Un honor saberme reconocida entre ese revuelo de papeles, ideas, emociones y restos de tinta plateada que acompañan vuestras vías/vidas.

    Estén seguros que cada día agradeceré el haberme subido a este tren, donde al comienzo admito haberme sentido algo ´pequeña´ entre tanta genialidad como descubrí. Pero desde luego con el tiempo (aunque éste haya sido escaso), he comprendido que no siempre debes buscar un sitio donde sentirte ´parte de algo’ porque realmente encontrar un lugar no es tan esencial como encontrarse a sí mismo. Y ´ella´, me ha dado buenas lecciones de ello ;)).

    Os envío mi gratitud, así como el mayor de los abrazos que os puedan regalar desde las vías.

    (Otro para Juan, por su afectuosa compañía y respeto).

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    1. Está claro que este relato, concebido para provocar un fluir continuo de cariño en todas direcciones, está superando las más optimistas expectativas ;))
      Además, cada comentario que genera es una ramificación del mismo, otro 'pedacito de carbón' con el que calentarse y dar calor.....¿puede haber algo mejor?!

      Muchas gracias por nombrar a Revisora como Muchacha Voladora! Le encanta tal apodo, sí señorita. Y el honor es suyo porque se haya usted colado en ese revuelo...lo de reconocerla fue fácil, uno reconoce lo que le es cercano, aquello con lo que se siente hermanado.

      Su agradecimiento es de los que hace sacar pecho y respirar bien hondo. Un orgullo como pocos. Una vez más deja a la tripulación de este tren sin palabras (releemos, nos miramos, sonreímos, nos sonrojamos, y volvemos a leer...pero ninguno es capaz de articular palabra....supongo que, simplemente, no hace falta...nos entendemos bien ;))

      Un abrazo enorme como tus alas, YO, esas que brillan y te llevan de mundo en mundo para que puedas relatar lo que acontece en cada lugar, en cada rincón del Tiempo...

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  4. O sobre cómo alguien puede abrazarte la vida con un cuento. Cuánta belleza, por favor..

    Un abrazo

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    1. Diste con las palabras exactas: 'le abrazó la vida con un cuento', y con una belleza inmensa. A partir de ahora ya puede Revisora decir con una frase lo que sintió, que YO le abrazaba la vida entera, de principio a fin.

      Un abrazo enorme!!

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  5. Es un placer sentir corresponderse de este franco y desfragilizador modo en el canto de estos ferrocarriles. Para mí a sido como un abrevadero al que acercarse dichoso y escuchar tensarse el arpa. Decimos que el lenguaje está en constante mutación, que son los círculos asideros codiciosos que nos alejan de nosotros mismos pues en parte es cierto, el lenguaje tal como ha sido concebido, es un fracaso. Pues no es un fin, sino el medio por el cual el lenguaje nos hace a nosotros también instrumento. Retroalimentándonos de él. Es por eso que me ha parecido magnífico el afecto transmitido por “yo” depurando musicalmente en notas unos sentimientos al parecer irreversibles hacia “la revisora”. Crecer en la nada, en el hueco que un gato deja.

    Saludos para ambas.
    Gratitud, y gravitación.

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    1. Has nombrado exactamente lo que aquí sucedió: dos corazones metalingüísticos mutaron y en ambos nacieron sentimientos irreversibles, crecieron alas en todos los seres de ambos mundos, en las cuatro manos que usan YO y Revisora para contarse, abrazarse en la (aparente) distancia........agradecidas y gravitando, como usted ;))

      Gracia a ti por este hermoso comentario, por subirte de un salto al tren, cual gato...

      Un beso, Rider.

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    1. Muchas gracias Layla, por subirte, por leer y, sobre todo, por decir que te gustó. A YO le gustará saberlo, seguro ;))

      Un abrazo (y un cariñoso tirón de coletas -disculpa, es que las veo y no puedo evitarlo, jeje.......)

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  7. Qué afortunado es uno cuando le dedican algo así. Muy bonito!
    Un saludo, maquinista :)

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  8. Ése es el adjetivo: afortunado ;)) Nos alegra que te guste, Ina.

    Besos!

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viajeros que han cogido el tren.......