viernes, 24 de febrero de 2012

De todas las almas las raíces. (Tintas Chinas. 1.)

raíces de pino microrrizadas (desconozco autoría)



La revolución se juega de pronto, a golpe de pestañeo, batir de alas o chasquido de lengua.
Va de frente  pero arranca desde una esquina, una roca, un borde afilado...El coraje de saltar
dura un instante, tan fugaz su impulso como la entereza de una gota de agua o el silencio curvo
de alas dentadas cortando el aire en vuelo hacia el sol para huir del Vacío. Desde el caos 
hasta la forma última del amor hay todo un universo de mutaciones geométricas metales
enredaderas espirales derivadas de la energía que habita en el corazón más puro. Un color
una mancha un recuerdo borroso del estado primero no clasificable de los nombres de las cosas,
aquel que ni sólido ni líquido ni gaseoso sino etéreo jardín subterráneo, trasgresor y hermoso
creciendo hacia la entraña, busca resolver su contradicción de desierto y sin embargo fértil,
luchando por aferrarse al extremo más frágil de la desintegración del alma a través del cuerpo. 

Los cuerpos, de todas las almas las raíces.

Raíces. Como un fértil sueño capturado en tinta china...


Raíces - Isabel de Clemente

12 comentarios:

  1. De todo lo nuestro son las raíces del sueño las más subterráneas, y se alimentan directamente de la savia de nuestro corazón. El amor y el temor nacen en el mismo lugar, y a veces que deriven en lo uno y en lo otro es pura contingencia. Últimamente se me da por caer en lo subterráneo, quizás sólo por llenar los vacíos que me pueblan. Mis oídos necesitan el sonido de la palabra primitiva y audaz,añoran algo que no tiene nombre. Caer, caer a las antípodas de esta que soy fuera pero sin desgarro, si sentir que me estoy arrancando la piel a tiras-quién, quién comenzó arrancándome la piel del corazón-. Cuando te leo, siento que tú me hablas de estas cosas, quizás deslizo tus palabras muy para este lado, tal vez....Son muy hermosas las imágenes que escogiste. Ahora me pregunto si las personas somos en verdad tan subterráneas como la planta de la foto...Biquiños, querida!!!

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  2. Sin duda habitamos no sólo en esta apariencia de seres de superficie terrestre, de crecimiento vertical hacia arriba. De hecho, si me apuras, creo que hay mayor proporción de nosotros tirando fuerte hacia lo subterráneo que por encima de la línea del suelo (eso sí, aunque lo escondido no se acomode entre volúmenes materiales no hace falta tierra para resguardarlo, pues nada oculta mejor que las propias profundidades internas). Supongo que todos deseamos caer del otro lado de nosotros mismos, ser origen de algo mejor una y otra vez cuando el hastío vital acecha, aún a sabiendas de que no podemos, puesto que la primera piedra de la construcción estará siempre compuesta de nuestra propia naturaleza, incluso cuando esa ‘piedra’ es mínima célula o simplemente un átomo...
    Me encanta que deslices mis palabras de tal modo que puedas sentir que hablo de lo que tú misma te cuentas, es hermoso saberse leído así.
    A mí también me gustaron mucho las imágenes ;))
    Bicossss linda!

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  3. Yo apuesto por la revolución en un batir de alas; por esas mariposas que he visto en sueños (y otras raices) capaces de hacer crujir la misma muralla china, hacer volar de un plumazo el salón oval o desintegrar en misiles de polen la estructura del Kremlin.

    Hoy recorrí sus andenes más dudoso que dubitativo; intentando escarbar en cada atisbo del paisaje (que por breve no se hace menos generoso)... y sigo dudando -es un signo vital Revisora, de interrogación vital- si los cuerpos son raíces o anclas. Creo que depende del día, habrá días de tierras fertiles y otros de mares anegados de sí mismos.

    Y me voy dudando, agradecido.
    Besos.

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    1. Las mariposas serán siempre una apuesta ganadora, de eso (aunque sólo sea de eso) no hay duda.
      Gracias Juan por regalarme siempre comentarios-semillas-mundos, su signo será de interrogación vital, pero a mí me da respuestas. Esta vez han sido los cuerpos-raíces alternando con los cuerpos-anclas. Me pongo de acuerdo aquí con usted, todo depende del latir del día el que se nos amanezca tierra fértil o mar anegado de...

      No deje de dudar, por favor, no sé por qué pero creo que el día en que deje de hacerlo y se vuelva un reducto de seguridad, amurallado con vehemencia, se desintegrará como esa estructura del Kremlin que imagina volada por misiles de polen (maravillosa revolución sería ésta, por otra parte ;)) Enn finn, que necesitamos de sus dudas para que conduzcan su búsqueda y fabriquen cada día en su pupila una nueva sed.

      Agradecidos nosotros, desde Maquinista hasta el último centímetro de metal que conforma el tren.

      Besos y fuerte abrazo.

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  4. Raíces, saltos, revoluciones, no identifico el orden, pero algo me arrastra. Las líneas de la tinta me conmueven.

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    1. Es el suyo el des-orden del remolino, el huracán, el tornado...

      Un abrazo Joven.

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  5. El juego es la auténtica revolución, ansiar y obtener con experiencias, pasear como gusanos por el subsuelo de este a oeste y sur a norte de esta hermosa tierra. La revolución es ese jugador cómplice, cartógrafo, que no pretende dejar huella alguna, y ansía destruir tu tiempo y trasladarte a sus profundidades sinfónicas. La revolución nos muestra las alas de la mariposa con grabados chinescos de nuestra propia existencia. Ese cuerpo que dibuja un alma, que refleja una existencia y tal vez, el rostro de Gea.

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    1. El rostro de Gea siempre, en todos los rostros, puesto que todos son de su autoría, todos deben llevar su firma, su huella.
      El juego de las mariposas y sus vuelos como guía han de ser nuestro fin y medio para la revolución. Servirnos de la Belleza para alcanzar una más grande, quizás plena. Belleza que inunde nuestra vida y nuestra tierra desde ese subsuelo primigenio en el que nacemos gusanos hasta ese cielo en el que revolucionarnos cantando y disfrutando del brillo como hermosas mariposas en picos de pájaros. Sea ésta nuestra revolución, la de volvernos hermosos seres alados.

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  6. Una tierra, unos seres que la habitan. Así comienza la historia. Algunos de esos seres “bípedos implumes” confrontan los elementos en busca de mitos, acuerdan guerras en busca de victorias, se ocupan de clisés y filatelias banales, actualizan la correspondencia con el enterrador aunque no me conformo. Prefiero usar esa Belleza oculta para llenar mis venas y remover la sangre, la tierra ultrajada. Aunque aviso, la Belleza no siempre se responsabiliza de las concesiones despertadas, al igual que la irresponsabilidad del poeta picoteando la manzana para explicar la manzana. La revolución consiste en saborear la húmeda placidez de la manzaneidad, así como el aire movido por la mariposa.

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    1. A veces la poesía se nutre del intelecto colectivo, y en otras ocasiones es éste el que se construye a partir de ella. Todo es rama y sabia de la misma vegetación, aunque no nazca a través de la misma planta…

      La poesía va mucho más allá del filo de la pluma que la escribe, que la graba en papel, madera o piedra. Incluso del dedo que la dibuja sobre la arena. La poesía y la belleza van siempre más allá del poeta y el perseguidor queda siempre atrás. Solemos creer que la revolución es pegar un salto y plantarnos delante de ellas y mirarlas de frente, a la cara, desafiantes, cuando quizás la verdadera revolución sea dejarnos guiar, que sea ese aleteo de la mariposa el que nos mueva y la placidez de la manzaneidad o cualquier otra ‘otredad’ lo que nos conmueva.

      Dejar de entender ciertas cosas de manera lógica y racional no quiere decir dejar de entenderlas en un sentido absoluto, sino simplemente dejar de entenderlas de una de las maneras en que podemos hacerlo, abriendo la posibilidad de florecer a nuevas vías de comprensión y visión del mundo. Un giro interno del prisma revelador de lo externo. El negativo de la retina revelado y rebelado en y contra todo, lo establecido y lo oculto. Lo opuesto y lo hermano. El mundo subterráneo bajo la tantas veces engañosa superficie de la imagen…ese manto protector y al mismo tiempo cobertor. Protección y ceguera. Desprotejámonos pues para ser libres, para encender las alertas y volver a estar atentos al mundo, al consciente y al inconsciente, al espíritu y la materia, a la visible rama y a la oculta raíz……
      Cometamos la deliciosa imprudencia de ponerlo todo a la vista, a alguna de las vistas al menos…

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  7. Demasiados filos a la vista planteas. Me parece también que sería caer en el equívoco si nos dejáramos llevar por la certidumbre. Aquí hablo tal vez para mí, pues a veces me dejo llevar demasiado por el instinto racional en busca de la polaridad, tan fácil de especular. Así que intentaré poner un poco de confusión a lo que hablamos. Imagina un relámpago que cuaja el cristal de un ojo durante el cual, tiene la capacidad de observar la verdad del mundo. La simiente dormida. La ceguera es la ocasión, sino la causa perdida de corporeizar esa simiente. En ese instante de iluminación, es imposible desplazarse pues la sacudida inicia un llamado a la experiencia. El tiempo se detiene como en un bloque de mármol. Depende en gran medida del poseedor de ese ojo de cristal sacar a relucir la figura, la poesía. No hay tal cogito ergo sum. En descartes así sucedía pero hoy la distancia entre el pensar y el ser es abismal. El cogito está demasiado enraizado a lo no pensado. La iluminación está enraizada en la interrogación siempre replanteada en la nervadura de lo impensado. Aciertas de lleno en tu último párrafo aunque la conclusión sea un poco quimérica. Lo visto jamás reside en lo que se dice. Tal vez la solución sea ocultar todo aquello que es simiente en lo impensado y allá los que de verdad quieran hacerse de esa “valiosa imprudencia”. En este mundo bloger hay demasiadas banalidades pues no entienden la evolución, la continuidad redefinitoria. Se toman demasiado en serio la propia inteligencia. Son incapaces de pelar la manzana vamos. Convirtiendo la sombra, misterio u otredad y la perfección formal en meros status accesorios. En objetos dialécticos. Lo visto jamás reside en lo que se dice.

    Aunque tal vez alguien debería dotar de presencia a esas ausencias.

    No hay nadie
    ya lo ves
    no hay nada
    y sin embargo
    esto no es el silencio.
    Ada Salas (de El Lugar de la Derrota)

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  8. Un viaje furtivo esta ocasión, un bello texto que nos transporta por raíles subterráneos, raíces que, entre neblinas y motores constituye un gran rastreo en lo más recóndito de nosotros(o la violeta que precisa que uno la busque, de C.Lispector:
    [...]Su casi no-perfume es gloria sofocada pero exige de uno que la busque.
    No grita nunca su perfume..


    Gracias por el último comentario! embriagador como siempre ;)
    Y esas últimas líneas que aporta CC Rider, (y el tono reflexivo de cada comentario) como siempre absorta en cada palabra que florecen en estas tierras.

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viajeros que han cogido el tren.......