sábado, 17 de marzo de 2012

Que no olvide el viajero...(Consejo de Maquinista.1.)


 fotografía de Revisora


Que no olvide el viajero que la trayectoria
no conforma el viaje. El punto de partida es sólo
el primer pie de esa fila de almas
en procesión hacia un futuro incierto de sí mismas.
Sí saben en cambio de la punzada certera
de las primeras piedras bajo los pies,
ese leve roce, dolor como recordatorio
de todo lo que discurre en movimiento.

Que no olvide el viajero su manto,
su cuerpo allá, atrás, en el comienzo.
Sumerja en lejano pozo lo oscuro y profundo
de la necesidad. No llene su equipaje
con el fuego antiguo, muévase ligero,
y arda glorioso su brillo, como si fuera nuevo.
Deje la primera semilla junto a un cuervo
y que la naturaleza siga su juego.
No guarde más memoria de la siembra
que el roce del viento en el lomo tierno de la hierba
el sol atravesando espalda y pecho
o abriendo en sed el pico hambriento de ese cuervo.

Que no olvide el viajero partir(se) en mil
dispersar a lo largo y ancho del camino
cada átomo de su espíritu y cada aliento de su cuerpo.
Nada más pronunciar el primer paso
fije su vista en el interior de las cosas,
lata con pulso animal y fluya por entre las sombras
con la humedad de las vísceras del árbol.
Del paisaje no olvide el viajero
reconocer su corazón.


Aguarda, no te he dicho aún
que la muerte es una mariposa...





27 comentarios:

  1. Y este viaje ha sido por los bosques del ánima turquesa; el tren ha discurrido entre los árboles a menor velocidad de la acostumbrada,,, podrá ser quizás (disculpe el advenimiento) que el ritmo de los motores haya atinado con el de nuestros corazones y supimos comprendernos viajeros, viviendo, viajeros.

    Ser En las cosas puede que sea el secreto (no "Para", no "Con", sino "En"). En el árbol respirar las propias raíces bajo el vientre, en el río ver pasar nuestros tiempos como dados-pupilas rodando en la colina (la colina que también es la vida)/

    Y si además el final, aquello que se nombra como fin de las cosas es una mariposa que tiembla en el reverso de los párpados,,, No habrá boleto que le haga justicia al valor de este viaje,
    ¿Cuánto vale un brote en el horizonte?

    Un gigante abrazo Maquinista.
    Qué pupila Revisora, las sombras son raices.
    Abrazos de viajero intentando habitar.

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    1. El tren necesitaba ralentizar su ritmo, dejar que los ojos viajasen con calma, que la respiración se nutriese del pulso de las cosas, EN la vida de las cosas (ahí le dio!) Ayer abrí todas las nueces que llevaban semanas en una cazuela de barro que, al estallarse, dejó a un lado su utilidad como cocinera y cobró nueva vida como cuidadora de frutos secos. Al hacerlo, me di cuenta de dos cosas: la primera, ese movimiento interno de los objetos de por sí inmóviles, esa vida que sigue teniendo aquello que alguna vez estuvo vivo, en este caso el agua, el barro; y la segunda es que volví de un salto a la infancia, aquel lugar en el que mi padre abría nueces y ostras (no hablo de riquezas, sino de mi tío Dionisio, que era pescador y compartía, jeje), y desde entonces, toda mano que en el mundo esté partiendo una nuez o separando las paredes de la ostra es también la mano de mi padre. Así nosotros, viajeros, vivimos también en todos los viajes del mundo, esa colina por la que nos deslizamos hacia un final que conocemos y desconocemos por igual...Son nuestros ojos las raíces de todos los ojos.

      Para mí sería suficiente con estar segura de la ternura de esa mariposa temblando como última visión interna, última caricia en mi párpado, cuando todo lo demás ya no...Hacia ahí viajo.

      Hermosa visión me deja ahora, con el horizonte concentrado en ese brote que ha de...

      Otro abrazo fuerte, Juan, y un aleteo desde este lado de la mariposa, para darle cobijo a ese habitar suyo, el más digno intento.

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    2. Algo me dice que un diálogo Juan-Maquinista sería una excelente entrada... ;)

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    3. jajaja, el cazador cazado! qué linda (o, como se dice en Galicia, 'qué riquiña';)) Si es que de tanto pedir, algún día me tenía que pasar que me sugiriesen algo a mí, me encanta la idea, pero aún tienes que decírselo a él.....(el que algo imagina, algo tiene que atrapar con su cazamariposasparacualquiercosamenosmariposas, no? ;))

      Un beso!

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  2. Es hermoso viajar en tu tren y soy una viajera de tu tren y de muchos trenes. A veces cambio de carril y veo gente extraña converso con ellos y cometo errores. Tu bien lo dices debo cuidarme en el camino, ser una viajera más avispada con los tiempos, la vida y los instantes. Perdí mi corazón en la ruta pero estoy tratando de recuperar mi espíritu a través de las rieles de tu tren, por eso de vez en vez hago un viaje y reviso el punto de partida para no perderme entre las sombras, besos mil mi querido maquinista ciego

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    1. Qué bien que hayas vuelto, Mixha, y que lo hayas hecho en tren ;))
      Tengo debilidad por quienes conversan sin miedo con los extraños, sabiéndolos compañeros de viaje. Cuando uno hace eso, de pronto está preparado para conversar de modo más sincero con los cercanos, y eso siempre es bueno.
      A veces creemos que se nos perdió el corazón y resulta que simplemente se nos descolgó un tiempo del pecho, para descansar de nosotros y de la carga de llevarnos dentro (creemos que lo transportamos a él, y en realidad es él quien nos guarda...) Decía Aldous Huxley que lo maravilloso de escribir es ser capaz de mostrar todos los mundos en los que habita siempre, simultáneamente, el ser humano. Tiene razón, y quizás son todos esos mundos de los que quiera alejarse el músculo motor, para encontrar pulsos no viciados por nuestra existencia y poder así iniciar nuevos viajes. Pero descuida, tu corazón volverá. Habrá devorado sombras, y cambiará por completo el rumbo del trayecto, pero vendrá a buscarte, sólo estate atenta para poder reconocerlo...
      Un beso muy fuerte, linda.

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  3. Que no olvide el viajero que el viaje es una excusa para recuperar, un puente...

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    1. ...y toda excusa es buena para recuperar el aliento, todo puente es necesario para ver el mundo con otros ojos...
      Un abrazo.

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  4. La muerte es una mariposa, y qué sorpresa más agradable para la oruga! Cómo podía ésta imaginarse que tras su vida como oruga, le aguardaba otra oportunidad como mariposa. Admirada por todos. Una segunda oportunidad para vivir algo distinto, abandonar el suelo por el que se desplazaba antes, para poder planear sobre el cielo con sus alas desplegadas. Para eso hay que viajar ligero, como bien dice Maquinista, dejar atrás la carga de viajes anteriores para poder iniciar una nueva ruta, descubrir nuevas sendas y descubrirse en cada una de ellas a uno mismo...
    Admirable siempre la sabiduría de Maquinista... atento leo-escucho sus pensamientos.
    Abrazo de una flor abriéndose tímidamente a la primavera que no acaba de llegar.

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    1. La vida siempre nos reserva otra oportunidad; siempre tiene una vuelta de esquina para ponernos por sorpresa en el camino, sólo hay que estar atento y no pasar de largo.
      Personalmente, siento que la ligereza es cada vez más un deber, pero no como obligación impuesta desde fuera como límite a la libertad, sino todo lo contrario: son la naturaleza, el amor y la necesidad de crecimiento personal los que obligan, dulcemente, a pretendernos libres, sin que haya lugar para pesadas losas que impiden avanzar...(aunque para conseguirlo haya que disciplinar un poco a la voluntad –en mi caso, ligeramente perezosa, para qué negarlo, jeje)
      En tiempos de cambio, el vuelo de la mariposa es la verdadera revolución. Pues no olvidemos que el nacimiento y la muerte no son dos estados diferentes, sino dos momentos del mismo estado. Así pues, la mariposa está siempre ahí, durante todo el viaje..........

      Abrazo de gotas dejadas caer, con sumo cuidado, desde la palma de la mano, sobre esa flor, para ayudarle a vencer su timidez ;))

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  5. "Aguarda, no te he dicho aún
    que la muerte es una mariposa..."

    Aleteo mortal.

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    1. ...y por tanto también vital ;))
      Gracias por venir, Cristina. Un abrazo.

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  6. Viajar con el cuerpo también, y no desgajarse de él, no dejarlo a un lado como una cáscara vacía y olvidada. Nuestro cuerpo como una rugosidad más del aire, al encuentro de otras rugosidades. Ir como pájaros con las alas bien abiertas. Porque quizás nosotros somos el camino de tantas otras cosas. El camino de un pensamiento a la deriva, el camino de una pasión sin dueño. "Latir con pulso animal", me encanta esta idea, pero ¿te das cuenta Maquinista? ¿Por este abismo entre el hombre y su propia naturaleza? ¿Por qué siempre estamos de uñas con nuestra animalidad? Lo llenamos todo de cauces, y olvidamos el movimiento primordial y legítimo. Fluir, fluir....Este texto nos lo recuerda. Y me deja preguntándome si sabré reconocer mi corazón en el paisaje....Beso, Maquinista. Como siempre ha sido hermoso el viaje..

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    1. Yo también siento que los cauces han de ser internos y no construcciones artificiales que diminuten y limiten el camino. Me gusta pensar los viajes interiores como si habitasen el aire de grandes espacios abiertos, algo así como el horizonte infinito de Castilla, el cielo estrellado del desierto o la inmensidad de la Pampa...el infinito por entre mis alas...
      Cuerpo y alma son inseparables, no existen sin el otro. De hecho, son el desafío más extremo a nuestra percepción de la realidad, ya que el primero ha de ser confirmado siempre por uno de sus propios elementos –los ojos físicos-, así que en cierto modo es una retroalimentación continua, autofagocitarse el propio cuerpo o volverse caníbal hacia el Otro. Pero no va más allá... En cambio el alma, esa que ‘no se ve’, requiere de todos los sentidos, intuición, latidos casi imperceptibles, zumbidos antiguos de los que desconocemos el origen, pasado presente y futuro concentrados en un punto, un nanosegundo de apertura total para poder pasar al otro lado....fluir y latir como líquido animal...
      Vera, dudo mucho de que no puedas reconocer tu corazón en el paisaje, pues tu corazón ES el paisaje, el conjunto en sí y a la vez cada minúsculo y valioso elemento...una mariposa blanca de vida...

      Bicos miles, linda!! Gracias a ti por embellecer el tren ;))

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  7. “Reconocer su corazón” Lo que subsiste puede ser no conocido. Puede ser que en el accidente de quien deplora otorgar una historia, o un contenido a su equipaje prolongue el latido panza arriba, el arribo de la partitura que…

    y ojalá sean los huecos, los tropiezos del destino recordatorios a modo de hoyo

    cava para el brote prostrero (consejo, o anhelo para el consejo de Maquinista)

    ondear el racimo del recién nacido al sol que nace
    cuando el esperma mana
    en un saber oblicuo
    desde las sombras hasta las palabras.

    Así arderá en su trayecto el viajero la hojarasca cobijando su corazón
    para contemplar
    con anticipación
    en el interior de las cosas, la palabra.

    Un abrazo desplegándose y exhibiendo su ser interno.
    Descansando en la inutilidad del viaje.

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    1. ...en el interior de las palabras las cosas, pero en el interior de las cosas... un latido primigenio,
      un algo indescriptible mas pre-sensible al tacto del pecho, una nota mantenida desde la primera melodía
      escondida en el amoroso arrullo de la primera madre del mundo...
      ...a lo largo del viaje una imperceptible cuerda destensora, sin aprieto pero con seguridad, que ayuda siempre a sujetarse cuando parece que se nos caen los pasos allá donde no.........
      ...de la inutilidad del viaje dudo que lleguemos a saber nada más allá de su nombre, y más allá de su nombre, la....

      Te leo y me viene a la mente lejana el crujir de las ropas del afilador de antaño, vagando por caminos con su rueda de la fortuna a cuestas, esperando ganarse el pan en los filos gastados de pueblos que le son extraños. Su hogar muy lejos, y a la vez siempre entre las manos... Devolviendo a otros hogares la sutileza del brillo de la hoja, la posibilidad de la grandeza culinaria más allá del simple trasquido, mordisco o masticar...el corte de la carne, la verdura, el pan...la presencia de su obra en toda mesa........y a pesar de su importancia, de su aceptación de que le hagan imprescindible, el afilador sabe de lo inútil de su espectáculo, pues él parte el pan con las manos, muerde la carne directamente de entre sus dedos, y coge el racimo directamente del árbol del amanecer.........

      Descanso sobre ese abrazo que me ofreces, para alejarme después jovial, espolvoreando en el camino la danza de mi placidez...

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    2. 3
      La escalinata entra en el río,
      el fuego entra en el río,
      el hombre entra en el río.
      Y el ser del río entra en su ser,
      y en plenitud es ya ser con el Ser.
      ¿Dónde están los puntos cardinales?
      Sin peso ni ingravidez,
      sin accidente,
      sin línea que delimite agua y cielo,
      en el todo irradiante,
      la vida pierde los bordes
      y esa calma de muerte
      indica
      gloriosa
      metamórfosis.

      …estos versos de Clara Janés, suenan en mi rueda de afilador. Ayer leí los movimientos de sus manos. Sus manos giraban rodeando objetos imaginarios, su solitud ante las intervenciones del entrevistador, se afilaba cuando sus ojos celestes se encontraban conmigo. Entonces mi imaginación intuía los vestidos doblados en una maleta abierta. Esas vestimentas que no se ocupan del cuerpo, pues carecen de gestos, en cambio con la necesidad de mostrar un ser interno, un caudal efímero. Ella me dijo que la poesía es danza. Ella miró como de mi corazón se asomaban las piedras que me ofrendan para habitar “los pueblos que me son extraños”. Tu estación también es un excelente punto de encuentro para avivar las entrañas, y continuar el viaje, cualquier viaje.

      Despierto al alba con el sonido de la locomotora. Saludos.

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    3. ...la poesía es danza...y la danza está llena de pliegues maleables más que de aristas y puntas afiladas (aunque también las halla). La vida pierde en ella (que es sombra y aliento de quien baila) como en el río (que es salto y latido del pez que lo habita) todos sus bordes. No hay límite, ni en poesía ni en agua, y aún así creemos en el filo de la hoja, en la picuda roca que encauza...pero la danza no está ahí, no viene de la forma que contiene, la danza surge en otro pulso o lugar, más volátil, pertenece a otro estado de la in-materialidad. Quizás lo escrito nace justo en el primer brote de la más minúscula raíz del árbol que ha de padecer esa metamorfosis artificial para posarse inerte como papel en nuestras manos, o en la línea más fina de la huella dactilar... Sabemos que la palabra no nace en la materia, y aún así buscamos su forma en el papel o incluso la apariencia de papel en la pantalla, las letras ordenadas y visibles de la palabra. Y es tal la fuerza de la palabra, incluso así, constreñida entre los bordes lisos y afilados de la pantalla... Quizás debiéramos volver a esos vestidos doblados en la maleta abierta, no vestir el cuerpo sino lo efímero del río interno, las piedras en que habitamos los lugares en los que no estamos...
      ...seguimos de viaje, así nuestro tacto, así el alba..............

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  8. El viaje, el puente, el camino, con otros, a solas...pero viajar.Un beso.

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    1. ...ciertamente, lo importante es viajar y no el camino, la luz y no sus brillos...
      Un beso, y gracias por pasar..

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  9. En griego –regreso- se dice nostos. Algos significa –sufrimiento-.La nostalgia es, pues, el sufrimiento causado por el deseo incumplido de regresar.Kundera

    (Nostalgia en tu texto)

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    1. la nostalgia venía agarrada al último vagón-entrada, se desdobló en Nós- y -Talgia en la aventura de Ajeno o el.....y puede ser que sí, que ahí anda, todavía...
      (y parecía en mi vida que la nostalgia era siempre un sufrimiento futuro, la semilla de un fruto por-venir, un lugar al que llegar por primera vez, siempre lejano, y quizás no, quizás viniste a contar el secreto que des-conocía, y es que el sufrimiento es por regresar, arreglar lo de atrás, y no por ir a construir allá adelante, a la casita extraña del futuro.........)

      Gracias por subir, Guepa.
      Un abrazo.

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  10. Fijar la vista en el interior de las cosas,
    latir con pulso animal y fluir por entre las sombras: deberíamos llegar al mundo con un manual que incluyera esas palabras..hermoso, maquinista..

    Un abrazo

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    1. Fíjate que a veces (casi siempre, la verdad..) quiero un manual para todo (y todos) y otras pienso que no, que mejor ciegos, disfrutando del placer de ir descubriendo, llegue cuando llegue la chispa (más vale noche que nunca, dicen..)
      Aunque si lo pienso, aún no he acabado de decir que no lo quiero y ya estoy pensando, ay, sísísí, que yo también quiero que me lleven de la mano, al menos hacia lo importante, porque aprendo mucho, sí, pero se me olvida enseguida, y cada día tengo que empezar otra vez....y ya estoy pensando que esto también me gusta.....enn finn, así mi cabecita humeante ;))

      Fuerte Abrazo!

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  11. Me fascinan los viajes, los que hacemos hacia nuestro interior, los que hacemos sin levantarnos del salón de nuestras casas... cada uno escoge su viaje a Itaca, pero es sin duda un viaje de aventuras, donde el inicio nos es más que el riesgo de vivir, libre de equipaje que peda desamiado, la mente abierta y recién estrenada cada mañana, los pasos y las huellas de otros son justo las señales para no seguir sino inventar otro diferente...

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    1. El viaje no responde al movimiento ni a la cinética convencionales, se rige por otra suerte de leyes, latidos, alas...
      y así debería ser, una mente recién estrenada cada mañana como garantía de nada, la más emocionante aventura...

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viajeros que han cogido el tren.......