viernes, 20 de abril de 2012

Un abrazo en el jardín. (Anomalía circulatoria. Susana.)


(...para que sirva de precedente,
esta entrada la escribe hoy Susana.... )













...estaba el otro día yo llena de niebla, sin saber muy bien qué hacer con mi tarde, que se presentaba enoooooOOOooorme tras la ventana, y entonces posó oso su pezuña sobre mi hombro y dijo ‘ven, vamos al frutillar'. 
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Aquello sin duda levantó mi ánimo y, sonriente, allá que me fui. Bueno, decir ‘allá’, como si fuese un único lugar, es un poco absurdo, pues como todos saben, el frutillar nunca se encuentra en la misma posición, y las instrucciones para llegar hasta él varían siempre de una entrada a otra. Esta vez, había que coger un ascensor al tejado...
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A medida que ascendíamos hacia el jardín al aire libre, noté que mi nivel de burbujas subía también,  rozando el máximo, casi al borde de la explosión... Menos mal que, como en todo viaje a las estrellas, teníamos un guía espiritual...en este caso, dos...

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Gracias a las Gallinas Bizarras supe que el propósito de aquella entrada estelar era agradecer un premio concedido al frutillar (Vivaaaa!!) y, a su vez, recibir este tren un fuerte abrazo junto con otros blogs. Por supuesto, el abrazo debía incluir en su esencia el correspondiente contagio abrazero a otros tantos amigos. Así, cerré los ojos, y mi sistema central bloggero puso todos sus mecanismos a funcionar, intentando encontrar la mejor manera, o al menos la más cariñosa, de hacerlo...


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 Mientras tanto, entre tanta cavilación y Maquinistación, llegamos al jardín del tejado, desde donde pudimos observar el cielo...


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(Nota tranquilizadora: no se asusten, eso que parece un arma no es más que un lanzasuavementeluciérnagasparasaludaralasestrellas ;))
Y así fue como, entre tanto cuerpo estelar...¡chocolate!!! -que es mucho mejor que eureka, dónde va a parar...-, encontramos el Bazar ‘La estrella roja’, que resultó ser nuestro destino...



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Para llegar hasta él, cómo no, tuvimos que coger un tren. En este caso, el tren del abandonado parque de atracciones surrealista de Berlín (mire, Juan, ¡aquí está la conexión que buscaba! ;)) Puede parecer que tardamos mucho porque ya era otra vez de día, pero en realidad lo que sucedió es que estábamos del otro lado del amanecer... 
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El caso es que, una vez llegados a la sabana berlinesa del cielo, tuvimos que abandonar el tren y coger en la plaza central el Musiportario de las 11:11. Es éste un transporte maravilloso donde los haya, ya que, como sabrán, cada giro de sus ruedas produce las más increíbles y deliciosas melodías y los más geniales chirridos que, como buena máquina que es, a este tren le encantan...
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Nadie se quiso perder la expedición. Incluso hubo quien necesitaba comprar protectores de antenas en el bazar y se vino ¡en bicicleta!


 foto de Tustel Ico (f.9.)





Una vez llegados al Bazar, nos dimos cuenta de que con las prisas y la emoción se nos había olvidado avisar a los recibidores del abrazo, así que pusimos la centralita a echar humo...
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Pero sucedió lo que sucede siempre, y es que tanto sobrecargamos la línea que no había manera de establecer conexión, y por un momento nos mordisqueó un pequeño pánico (animalito...); pero entonces descubrimos en un rincón de la trastienda la fantástica máquina de escribir hecha con papel...¡¡tenía que funcionar!!



 escultura de Jennifer Collier (f.11.)






Y así fue. Escribimos las notas correspondientes, y se las dimos a nuestro más diligente cartero para que se las entregase a sus destinatarios...



 ilustración de Robert Seymour (f.12.)


Et voilá! Ahí estaba de repente nuestro mensajero vaporizado a las puertas de las casas de mis queridos amigos; casas a las que, ya que las tienen delante, ¿por qué no van entrando para saber a quiénes he ido a abrazar?... ;))




Aka 




Y antes de abandonar el Bazar, como es costumbre, regálense una postal...



Juan, muchísimas gracias  por acordarte de mí una vez más y darme un abrazo tan lindo. Tu Reino es, sin duda, uno de los mejores tiempos y lugares que habitar en este blogomundo, tan hermoso como extraño, en el que hemos hecho nido. ¡¡Un abrAzo tan grande como una Araña!!

Y a los demás, decir que esta entrada es eso mismo: un abrazo a otros blogs amigos, en mi caso seis, que era el mínimo que necesitaba, aunque también abrazo a Ina, Advenedizo, Emma, José Julioel Joven CuervoSara LewMixha cuyas casas también me encanta visitar ;))


Por cierto, hace unos días llegué a la conclusión de que el tiempo es un león (disculpad que no explique las premisas, pasos, tropiezos, etc, que me han llevado a creerlo, es demasiado larga la enredadera...), así que les dejo una hermosa caricia leonil de siete minutitos de ná.........disfrútenla...
(y bailen y sonrían, por favor)





Un fuerte abrazo a todos los viajeros..............

lunes, 9 de abril de 2012

El fantasma y el funambulista (Viajeros. 4 y ninguno)








 imágenes de la red - retoque 121212


Según la posición del sol, un cuerpo, una sombra, un lugar, pueden parecer distintos. Ser distintos. Incluso un vagón de tren puede convertirse en otro espacio, otro mundo. En él también se vive plenamente el cambio de las estaciones, y diferentes atmósferas se generan para que un mismo habitáculo pueda, según el ángulo en que se pliegue la luz, ir cambiando de apariencia. Incluso de forma…


Las formas de mi des-apariencia simple 
nunca responden a razones complejas.

Las razones de la precisión de mi complejo salto 
siempre son, en apariencia, simples.

La vibración de una sutil sensación ajena 
es lo que me da fuerza.

La sutil fuerza de la vibración de la cuerda bajo mi piel 
es lo que me hace sentir.

La belleza está en lo apenas visible y con ello construyo 
mi camino por entre vosotros.

La luz es el material más lujoso y con ella construyo
mi camino en el aire.

El grosor de los muros, 
arenisca entre mis pliegues.

La ligereza de la cuerda, 
viento bajo mis pies.

La repetición que os conduce al fin, 
os llevará a la extinción. No hay escapatoria.

Los límites que me impone la física, 
me obligan a la repetición. No tengo elección.

La muerte no es más 
que un sueño frágil.

La vida no es más 
que un breve salto.

Lo que crece deja de sentir el latido de la vida
para concentrarse en el artificial tic tac del tiempo inventado 
hasta que éste se agota y ha de dejarse a un lado.
Como en un sueño.

Lo que crece no responde jamás a un cálculo 
programado por sí mismo, 
sino por la propia existencia que lo envuelve 
a medida que le regala el tiempo y transforma su volumen. 
Como en un salto.

El horror al vacío, el horror vacui. 
Ahí, entre su nada, 
os habito.

El vacío como fuente del salto. 
Ahí, en su posibilidad de todo, 
me deshago.



El no-ser como punto de partida 
de la vida antes del movimiento.

El ser como recreación de la muerte 
a partir de un movimiento de mi pie.




Elévame hacia donde desaparece 
la medida de todo lo que existe.

Húndeme donde todo posee la delicadeza 
de tu ausencia de salto.





La barca a la deriva con el timón quebrado.
El amanecer, la flauta. El olivo.

"Y porque callas, ya no eres tú el lenguaje.
En ese momento disfruté de ese verso porque lo leí"

y comprendí el amor. El amanecer.


Sonaba la flauta 
hecha de olivo…