lunes, 28 de mayo de 2012

Teorema fundamental de la geometría del erizo

geometric eye - abstract vector - from the web
 
 

A cada especie, su lógica,
a cada individuo, su afirmación.
 

Observo, inclinado hacia tierra,
sobre la charca mis púas.

Me descubro, repentino y nuevo,
ungiendo mi pelaje con el olor
recién conocido de las malvas.

Había oído que lo hacía antes incluso
de abrir los ojos o de entregarme al instinto,
al caminar pausado. Como el erizo

cavo mi tierno hueco en la húmeda tierra.
Dormiré en él gran parte del día. Mi hueco.

Mantendrá las formas y costumbres
de toda buena geometría. Será círculo
y dará cobijo. No acogerá el frío.

Hacia la noche desandaré mi sueño
y caminaré después por el bosque
cavilando
nuevas formas de defensa más efectivas
que el ancestral escondite interno.


Preservo siempre la métrica en cada una de mis púas,
y el peso ligero que ata mi cuerpo a tierra
me obliga también a adentrarme en mí.
Cada día como si fuera noche.
 





No niego que la forma en que se sucede mi forma
es hermosa entre el pelaje
aparentemente rudo y en realidad tan tierno
mas no puedo sino desear piel desnuda

ser yo vacío frente al espejo
para poder enfrentarme después al mundo
sin ningún tipo de complejo
o remordimiento. Mostrar
el corazón así, carne fresca latiendo.

Músculo sin escudo.


¿y quién no estalla en pedazos
cuando le abraza el erizo?
 
 
 
 
 




martes, 22 de mayo de 2012

Intentando el sol




 foto de Olafur Eliasson


Hoy este tren les pide que hagan un ejercicio de imaginación...

 
Al otro lado del Atlántico hay un amigo a quien le tengo un especial cariño. Últimamente habita mundos complejos y respira tiempos turbios. Por esto, para acompañarle desde aquí, y en aras del poder que confiere la imaginación, este blog se declara por tiempo indefinido en Estado de Intentar el Sol.


 obra de Xul Solar
 
 
 

Y como todo se conecta a favor de la ilusión y la vida (no se confundan aunque el resultado a veces parezca otro...), quiso la inspiración que AKA  publicase hace días una maravillosa entrada de la que, con su permiso, extraigo un pequeño fragmento, dándole unas pequeñas pinceladas por encima para adecuarlo a mi propósito revolucionario. Así pues, los habitantes de este tren, sea en luz o en sombra, visibles o invisibles, agradecen su colaboración a la hora de leer el fragmento que sigue y, en base a él, actuar en consecuencia, es decir, imaginando para Juan y su familia el mejor de los soles posibles. 



 obra de Angu Walters - Sunshine in my mind

Los movimientos del frutillar están dirigidos por la imaginación. El cambio, la revolución, en todos sus frutos se dan porque Juan es capaz de ver siempre más allá de lo que se ve, de lo existente en ese momento. Su percepción no es un mero reflejo de la realidad sino un poderoso elemento de realidad. Una herramienta necesaria para forjar el cambio, el calor necesario capaz de fundir el acero, prepararlo para ser moldeado por el martillo. Percepción e imaginación es lo que necesita Juan de nosotros en estos momentos (...) Y gracias a esto, quedará en la historia nuestro  ejemplo de cómo rebelarse a la realidad mediante la imaginación, torcerla a nuestro antojo para que así la vida sea nuestra. Nuestra realidad, y no una impuesta y determinista en la que el cambio, las posibilidades no se perciben."

 Fragmento extraido de Dialogando con la sombra. Imaginando realidades, de Aka.

 
Imaginemos pues que la realidad es la que Juan necesite que sea. 

Intentemos el sol.


obra de Leonid Afremov








 

viernes, 4 de mayo de 2012

Disfraz de pez azul eléctrico. (Viajeros. 5.)

pescado con red


 


-          Disculpe, veo que son dos aunque
siento que van a por uno. 
¿Qué desean?

- Cambiar el dibujo del baúl del viajero
que habita triste el fondo del vagón.

-          Está bien. Procedan a arrancar
 piel y motor. Son las 12:12.

                 


Todos me esperan allá, en la estación del norte:
el búho negro y atento de la noche,
la inocente fragilidad de todo aquello que no sabe que se rompe,
el rojo impoluto de tu nombre...

El siempre molesto acertijo. La tarea infame
de desgranar el desierto de la identidad
desde la entraña o a través del Otro.

Incluso acecha el intrincado laberinto de pesados días
por los que crujir de huesos y arrastrar
mi sudoroso cuerpo en fatiga y trabajo
mientras anhelo deshilvanarme los dedos para no volver al tacto.

Rechazo mi puesto en la fila de tareas y miedo
pero no surte efecto mi silencio.

Pasamos los ciegos la vida atando
más y más cuerdas a la máquina
trabajando en su perfecta sujeción
para que no se salga del plano,
y ahora descubro que ya no satisface su potencia
al voraz y caprichoso vientre


de aquel futuro inventado ayer.



A veces el tren es un pez azul eléctrico
y tiene escamas y resbala
entre mis dedos
la puerta de salida.



-          ¿Consiguieron arrancarle la piel?

-                  Imposible, la tristeza es en él
un animal demasiado escurridizo.


Y son ya las 21:21.

…extirpen el motor, por favor…