lunes, 23 de diciembre de 2013

Solsticio. All the comfort invested in my soul. 0.0.0.0.0.9.


Ben Howard - Keep your head up



...y andar ciego, hasta darse cuenta
de que lo único que estaba buscando
era a mí..................................................................................................... 

viernes, 13 de diciembre de 2013

La arcilla o de cuando en la ciudad se nos olvidó la luz. (Atrás. 2)



Martial artist breaking clay pot - from the web



en el corazón de arcilla la realidad última sólo permitirá a la memoria lo mejor de cada cosa, contemplar el propio reflejo como se contempla un charco y saltar sobre él, hacerlo añicos, para que se desprendan con fuerza las burbujas oxidadas de la hojalata antigua, la que estaba hecha de caer de rodillas sobre el mundo
                                                          
                               -o lo otro, era la vida

y para recomponernos habremos de coger la antorcha, bajar al vientre, allí donde se crece el aleteo del pájaro repentino que desconoce la rabia, el temor, y sube fresco a su rama nueva, ésa que cubre las hambres y el ayer,

                                                                               -allá, donde el barro primero nos hacía también
                                                                                              vivos, y sin embargo quietos

 cuando en la ciudad, sin saber cómo, se nos olvidó la luz

                                               -para el regreso, poco más hace falta que una mano,
                                                           un camino, una sed




martes, 10 de diciembre de 2013

Cosas que (también) podrían ser tú. La cosecha, los brazos y Beirut. (Casi. 36)

Beirut al-qadimah (old city) - by Louis Bonfils



En esta casa, como en Beirut,
todo apunta siempre en una dirección,
viene el surco trazado de lejos, la tierra,
vientre repleto de semillas que germinan
la memoria, un cuerpo que todo lo llena;
las mismas construcciones, el mismo tractor
guardado en un cobertizo, esperando
a que llegue la cosecha, el bien.

Tras las cortinas, una silla que 
se mueve en la habitación
sólo para la fotografía, para que todo
esté como nos gustaría
que estuviese, aunque no.

Y al fondo, unos brazos 
que conocemos y unos 
que todavía no 
nos pertenecen, pero ambos 
podrían ser
nuestros brazos. Todo 
podría ser 
(también) tú.





jueves, 5 de diciembre de 2013

Cosas que podrían ser tú. La luz, el pájaro o el pez. (Todo. 17)



Fish sculpture - Luann Udell




Hoy me levanté pensando que

todo podrías ser tú.



Un campo de maíz, una luz

del sol y por dentro

la claridad y el imperceptible alud

de savia; el calor y la angustia

de las cosas al crecer: la victoria

de ser tú contra la noche; el ruido y

el desdén; un pájaro que picotea

tu costado; un movimiento al ritmo

convulso del hambre y aún así

con la suave dulzura

del recolector de corazón.



Podrías ser todo lo tierno y hermoso, pero

también el pez que boquea, o

la mesa que tiembla

bajo su escama única,

el manto, aquello que abriga

y también aquello que asfixia.



O la mano que se posa sobre él,

apura la muerte y acompaña

con la conciencia templada,

tan roja como el último aliento

del pez que boquea

sobre la mesa. O sólo

ese punto extraño

en lo más profundo y lejano

de su última mirada. No lo olvides



ese pez que boquea

sobre la mesa, bajo esa luz

también



podrías ser tú. O simplemente

esa luz, o el pájaro



o el dulce trino del próximo corazón.





Ben Howard, un 'peixe' que se mueve como quiere....

domingo, 1 de diciembre de 2013

A veces basta Berlín para espantar los tiempos. (Viajes y otras voces.3)


 from the web



Porque a veces
                                    -ás veces, para non sentirse triste,

uno quisiera simplemente
estar muy lejos de esta tristeza,
por ejemplo, en Berlín, o Guinea, o Katmandú.

No me malinterpretes,
                                 -meu pequeno

porque aunque nombre la lejanía
con lugares, en el fondo,
no hace falta distancia.
Bastaría
con alejar el tiempo del tiempo
del ahora. De mí.

No he estado nunca en Berlín,
ni se me antoja especialmente invitadora o cálida
esta ciudad germana que, por alguna extraña o subliminal razón,
me suena a frío, a asfalto, a acero,
y aún así, bien valdría hoy
a mi propósito,
porque lo que sí me parece
es que Berlín ha de estar a unos 80 años de distancia,
o quizás, incluso, muchos días más.
En cualquier caso poco importa la cifra
en ese oasis temporal
que podría significar
la lejanía del tiempo
en ese no-lugar. Berlín.




Música de Fanny e Alexander, y poemario 'Berlín' de María Lado, recitado maravillosamente 
por ella misma,

por ela mesma.


domingo, 24 de noviembre de 2013

Lo pétreo y el aliento. Tiempo atrás. (Fantasmas.3)

de José Manuel Lozano (aquí: http://xuanrata.blogspot.com.es)




Cómo pensaría nadie
creer poder construir
un nuevo esqueleto
capaz de sujetar
un gesto
o la sombra
de lo que un día fue
la carne de la momia

cómo sería
el (no) crecer
de la niña
amargamente congelada
hace quinientos años
en un valle tan antiguo
y con un nombre
tan sin nombre
hoy

cómo vería nadie
en su rostro intacto
el terror inmenso
del sacrificio,
ése que alguien
estaba a punto
de traer
con antorchas
a su casa

cómo crecería
en sus diez años de vida
la súplica
la furia
en el centro de su aliento
ahora unido al insecto pétreo

su antiguo aliento, tan necesario
para subir la ladera, la montaña
bajarla en risas, brazos en alto
o más tarde
entregarse
al corazón de la lucha
contra su temprana muerte

cómo serían aquellos diez años
de una niña de un valle
de hace quinientos años
tan lejanos y tan sin nombre ya
qué juegos qué ojos qué hambre
qué pelo qué humo qué madre
qué tareas qué flores qué alimento
qué luz hundida en su pequeño cuerpo
qué medida de las cosas
en tan lejano tiempo
o qué sueños

qué sueños serían
los de una niña de diez años
de hace quinientos años
antes
poco antes
de su ejecución
para el culto
o lo sucio 
del tarro de cristal

de la eternidad



niña inca (de la web)

De romances y bigotes. Encuentros fortuitos.

 
 
Bigott - Find a romance
 
 
 
 
Porque nada me apetece más ahora mismo que un domingo suavecito, de paseos, aire fresco y musiquita amable.
 
Pues eso, ahí se lo dejo....

jueves, 14 de noviembre de 2013

Pequeño divertimento (inútil) en 4 zanjas. Averías varias.......

kanjis





La mujer cavó cuatro zanjas bajo la lluvia.
Puso en la tarea todo su empeño, sin advertir que a lo lejos, en la zona de la finca que quedaba emplazada al norte, dos hombres discutían con gran energía por una dama. Los tres estaban de lado, por lo que, cuando por fin notó su presencia, sólo pudo ver sus perfiles. Enseguida advirtió que no era una discusión cualquiera; ni siquiera era por aquella otra mujer en sí, como creyó en un primer momento, sino que estaban discutiendo sobre cómo poseer su espíritu.
La mujer, sin dejar de observarlos en la distancia, continuó cavando y, sin saber muy bien cómo acabarían allí, sintió de pronto que esas zanjas eran para acoger los cuerpos de todos ellos, los cuatro: la mujer por la que discutían los dos individuos; estos dos hombres, que con sus improperios y golpes desprendían electricidad pura-; y ella misma, la triste mujer que, sin saber por qué, a altas horas de la madrugada, bajo la lluvia, cavaba cuatro zanjas…



 Kruder and Dorfmeister





viernes, 8 de noviembre de 2013

Llenarse la garganta de pájaros, las manos de árboles. (Despedacito de río)

by Elsa Mora

Últimamente me roban el corazón cosas pequeñas, muy pequeñas, pero brillantes como una luz al otro lado del bosque. Supongo que son las cosas del amor, el de verdad, el que no depende de nadie más que de uno mismo y de lo que quiera encontrar en la vida, y ahí andamos, recuperando el río, las risas, la música, los pájaros y los vientos........... 


Estas chicas y su despedacito de río son una de ellas, así que hacemos un alto en el camino para llenarnos la garganta de pájaros y las manos de árboles en flor para tornar este desapacible otoño en un lugar mejor donde acunarnos y cantar.




lunes, 28 de octubre de 2013

Cómo dormir el invierno o evitar ser aplastado. La sombra. (Rastros. 24)







 Gomes & Staub


Cómo el invierno, su surco
tan camino lento y sin embargo
tan vértigo, arrollador. 

Cómo no caer
a sus pies. Arrastrarse y
evitar ser aplastado

Cómo dormir el invierno
la lengua pesada. Cómo descifrar 
la línea tan fina del sueño, las figuras
sin trazado ni ecuación cerrada
para el descanso, en invierno

Cómo hacer que esta forma
no nos limite el cuerpo
de esta forma

Cómo no dejar que se rompa
de modo tan triste
el autorretrato, la sombra
bajo la erosión del tiempo
que todo lo come, y aún así
persiste. Todo. El invierno

Cómo no seguir su rastro
triturando pájaros, invierno,
a punto de caer, a plomo, 
sobre la espalda o 
el amanecer. Tan frío

Y seguir. Invierno

Cómo el viento, la sed
sin verbos que expliquen o definan,
que dirijan la acción, el impacto
que señalen un fin o

el fin. La sed.

O aún más: cómo el viento.


Cómo el ojo de la hiena
acechando
tras el agotador deshielo.
Cómo el propio invierno,
una vez
otra vez
avanzando a tientas
sobre sí mismo
sin ojos, como el viento
o la sed.

Cómo todo, cómo en invierno.

sábado, 19 de octubre de 2013

Pensar y girar. Suave dosis de baile para afrontar la mañana.



Entre tanto giro enloquecido del mundo, prefiero empezar el día con esta hermosura. Canción de letra tan triste y sin embargo guitarra tan alentadora...
...como el continuo y frenético rodar del mundo...
...o el tren...



Animación: Ryan Woodward
Canción: The Weepies 'World Spins Madly On'

sábado, 5 de octubre de 2013

El enjambre y su clamor. El plástico. Y los árboles....

Hasegawa Tohaku - Pine Trees


Llueve y llueve y los árboles…
(Margaret Atwood)



Cielo aullando sobre el bosque
dormido en sombras
el enjambre y su clamor
bajo la luna. Terca la luz

que no quiso ser
no. Llueve y llueve

alimentando el liquen y los peces
en la garganta. El vacío que deja todo 

aquello que (ya)
 no existe .





 Revisora - London Calling 77



jueves, 3 de octubre de 2013

Y la revisora tomó el mando... o de cómo octubre se convirtió en la vida...

A veces, de un plumazo, los pájaros. Todos en revuelo, agitación, deseo. Piensan en hacerse cargo del mundo otra vez, a veces, los pájaros. Picotean las redes, deshacen prisión, abren paso, poco a poco, a la luz nueva que ha de ser hoy. Hoy, aquí, como a veces, los pájaros. Y el bosque, el azul, el colchón virado para poder dormir otra vez. Octubre. Solo o acompañado, pero dormir, a veces, (con o sin) los pájaros...

A veces, también, esa claridad cegadora que empuña como un arma la verdad. O la mañana después de 'ayer'. No la absoluta, la que no existe, sino ésta, la que no importa, la 'ninguna'. La que hoy abrazo y quiero para mí. Y en este giro -no demasiado inesperado- de los acontecimientos viarios, se hace con el mando revisora, la que tanto tiempo no-. Y es que a veces, la revisora, y a veces, los pájaros, necesitan un poco de aire, una corriente soplante para alzar el vuelo. Dejar lo demás descansando, como el carbón, en un cajón oscuro de la memoria, hasta que pueda volver a sobrevivir al duro examen de la luz. O a la alegría del mundo y su perdón. Todo llegará, no hay nada imposible en ningún corazón, si acaso cerrado, y el tiempo abrirá. 
 
Mientras tanto, gira este tren hoy hacia otra luz, otro sendero, con la ilusión de no saber a dónde va...

Y es que a veces, los pájaros.......



 Muá por muá

 

martes, 10 de septiembre de 2013

Ruinas ajenas para explicar las propias. La casa y el jenjibre. (no-)

Nicolás Combarro







 'CASA

El modo en que reformas una casa en ruinas, conservando la
'carcasa', así la llamamos, de ladrillo, entramado o
piedra,
y demoliendo el resto: paredes interiores -tabiques, solemos
decir- luego las escaleras, tuberías, cableado,
cómodas,
salvando sólo...no, sin salvar nada esta vez; que la propia
osamenta se difumine en su vacuidad, su vacío, su
oquedad.

Abajo con el áspero embrocado, abajo con el revestimiento
de ladrillos y el emplaste repujado en las juntas,
abajo con las ventanas ciegas, el marco vacío de la puerta de
entrada, las combadas vigas polvorientas y
putrefactas;
abajo con la losa del sótano, los cimientos estucados,
levantados erráticamente, la tierra negra por debajo
de todo.

A fondo hasta las primeras equivocaciones, la indolencia, la
envidia, las pretensiones, las debilidades, como si
llegáramos a sus genes;
a fondo hasta donde su conciencia grite 'Hazme de nuevo',
aunque suplicando entre lamentos, 'Apréciame tal
como era
'.
A fondo la palanca del martillo neumático, el golpe
devastador del pico; cascotes, despojos, polvo: el

abismo.'

C.K. Williams, en Reparación

jueves, 25 de julio de 2013

Pausa después de la mina, la ruina. (Nota a pie de vía 1. Pequeña reflexión sobre la caza)



Robert Malte Engelsmann - Kaeghoro works  (bm/11)

 



venir envuelto en danzas
del impulso y cazar
cobrarse una pieza
un cuerpo sangrante
un latido cortado por el tembloroso filo
de sus propios dientes 
en lucha abierta
contra la inabarcable distancia 
de lo que existe
entre la vida y la muerte


Robert Malte Engelsmann - Kaeghoro works  (bm/09)



en la indefensión ajena
de la caza
he ahí la emoción


-¿he ahí alguna emoción?



Robert Malte Engelsmann - Kaeghoro works  (bm/08)






Ψ








 La Roux - In for the kill

miércoles, 3 de julio de 2013

Esperando pájaros. Música y ladrido. (Comenzar a desperezarse...)


Earthquake Emilia-Romagna Italia 2012




Eu teño esperado días enteiros
a chegada dos cans
e lentamente
moi lentamente
pintar a miña casa
co ruído dos barcos
Estevo Creus, O libro dos cans

(Yo he esperado días enteros
la llegada de los perros
y lentamente
muy lentamente
pintar mi casa
con el ruído de los barcos)


garabato de Revisora


Y yo puedo pintar
con el óxido del tren
o
el giro de las ruedas
o
el eje que presiona 
todas las alas necesarias
para hacer volar
hasta esta casa
todos los pájaros 
tan necesarios
a estas alturas del vuelo
en esta casa. Todos los pájaros.




The Cinematic Orchestra - Arrival of the Birds






martes, 25 de junio de 2013

Extraño viaje de ida y vuelta. Familiar color rojizo y fragmentos de tierra. 10 islas.


Nuestra gran amiga María Romero (ilustradora, escritora, artista multidisciplinar, hermosa, maga, serpiente y mariposa, entre otras muchas cosas) le ha hecho a este tren uno de los regalos más increíbles que podríamos haber imaginado: le ha dado cuerpo, aliento, sed... y para que puedan verlo, aquí dejamos unas fotografías de tan maravillosa obra.............






Últimamente vivimos apenas por encima
del nivel del mar; arduo trabajo,
cuando la marea baja, apurar la vida.
Agotados, aprovechamos los segundos
que nos deja la tormenta de cristal
y recogemos la ceniza antes de que llegue
a desaparecer por completo.







Aquí la vida es silenciosa,
mas no apacible. Se basa en atravesar
con cuidado la tierra. No erosionar.
Absorber la luz como gusanos
y respirar.





Las siluetas nos envuelven
y dan calor de manos
de la niebla recortadas
al trasluz de un lienzo
todavía por pintar




 


Pero tenemos viajeros, amigos,
amantes. Todos alerta. Todos
sonrientes y suaves,
apurando el horizonte
cada día dispuestos a viajar...