martes, 10 de septiembre de 2013

Ruinas ajenas para explicar las propias. La casa y el jenjibre. (no-)

Nicolás Combarro







 'CASA

El modo en que reformas una casa en ruinas, conservando la
'carcasa', así la llamamos, de ladrillo, entramado o
piedra,
y demoliendo el resto: paredes interiores -tabiques, solemos
decir- luego las escaleras, tuberías, cableado,
cómodas,
salvando sólo...no, sin salvar nada esta vez; que la propia
osamenta se difumine en su vacuidad, su vacío, su
oquedad.

Abajo con el áspero embrocado, abajo con el revestimiento
de ladrillos y el emplaste repujado en las juntas,
abajo con las ventanas ciegas, el marco vacío de la puerta de
entrada, las combadas vigas polvorientas y
putrefactas;
abajo con la losa del sótano, los cimientos estucados,
levantados erráticamente, la tierra negra por debajo
de todo.

A fondo hasta las primeras equivocaciones, la indolencia, la
envidia, las pretensiones, las debilidades, como si
llegáramos a sus genes;
a fondo hasta donde su conciencia grite 'Hazme de nuevo',
aunque suplicando entre lamentos, 'Apréciame tal
como era
'.
A fondo la palanca del martillo neumático, el golpe
devastador del pico; cascotes, despojos, polvo: el

abismo.'

C.K. Williams, en Reparación

4 comentarios:

  1. Iba a decir que las casas son tan humanas, pero no sé si en realidad nosotros somos tan como casas...Sin duda a veces tenemos que tirar a bajo aquello que somos, aquello que ha constituído nuestro hogar, para volver a habitarnos. Estoy con el poema, aunque he de confesar que un verso se ha filtrado hasta mi propia voz y no paro de rumiarlo. Saber de esa tierra negra por debajo de todo....Bicachus Maquinista!

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  2. A veces el rehacernos pasa indefectiblemente por derribar y rehacer la casa, el nido. A veces hay que dormir a la intemperie un tiempo para volver a recuperar la alegría y el anhelo de recoger ramitas para levantar un nuevo hogar en el que cobijarnos... Deshacer interior y exterior, todo a un tiempo y entrelazándose, invirtiendo el significado de ambos: que el corazón sea la casa, y nuestra casa sea también reflejo de nuestro corazón..

    Me encantará leer esas raíces que haces brotar de la tierra negra ;))

    Bicachus, linda.

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  3. Un cuerpo es una casa. Y una casa es un refugio. A veces hogar, a veces sólo conjunción de materialidades frías. Pero si no cobija, pues, hay que recomenzar.
    Besote.

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  4. Así es, no siempre un cuerpo o una casa nos cobijan, así que ahí andamos en este tren, sacudiendo polvos y cimientos, recomenzando limpios y más firmes después de tanta sacudida...
    Bico! (que es lo que se da en gallego, ya sabrás por Vera ;))

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viajeros que han cogido el tren.......