domingo, 24 de noviembre de 2013

Lo pétreo y el aliento. Tiempo atrás. (Fantasmas.3)

de José Manuel Lozano (aquí: http://xuanrata.blogspot.com.es)




Cómo pensaría nadie
creer poder construir
un nuevo esqueleto
capaz de sujetar
un gesto
o la sombra
de lo que un día fue
la carne de la momia

cómo sería
el (no) crecer
de la niña
amargamente congelada
hace quinientos años
en un valle tan antiguo
y con un nombre
tan sin nombre
hoy

cómo vería nadie
en su rostro intacto
el terror inmenso
del sacrificio,
ése que alguien
estaba a punto
de traer
con antorchas
a su casa

cómo crecería
en sus diez años de vida
la súplica
la furia
en el centro de su aliento
ahora unido al insecto pétreo

su antiguo aliento, tan necesario
para subir la ladera, la montaña
bajarla en risas, brazos en alto
o más tarde
entregarse
al corazón de la lucha
contra su temprana muerte

cómo serían aquellos diez años
de una niña de un valle
de hace quinientos años
tan lejanos y tan sin nombre ya
qué juegos qué ojos qué hambre
qué pelo qué humo qué madre
qué tareas qué flores qué alimento
qué luz hundida en su pequeño cuerpo
qué medida de las cosas
en tan lejano tiempo
o qué sueños

qué sueños serían
los de una niña de diez años
de hace quinientos años
antes
poco antes
de su ejecución
para el culto
o lo sucio 
del tarro de cristal

de la eternidad



niña inca (de la web)

De romances y bigotes. Encuentros fortuitos.

 
 
Bigott - Find a romance
 
 
 
 
Porque nada me apetece más ahora mismo que un domingo suavecito, de paseos, aire fresco y musiquita amable.
 
Pues eso, ahí se lo dejo....

jueves, 14 de noviembre de 2013

Pequeño divertimento (inútil) en 4 zanjas. Averías varias.......

kanjis





La mujer cavó cuatro zanjas bajo la lluvia.
Puso en la tarea todo su empeño, sin advertir que a lo lejos, en la zona de la finca que quedaba emplazada al norte, dos hombres discutían con gran energía por una dama. Los tres estaban de lado, por lo que, cuando por fin notó su presencia, sólo pudo ver sus perfiles. Enseguida advirtió que no era una discusión cualquiera; ni siquiera era por aquella otra mujer en sí, como creyó en un primer momento, sino que estaban discutiendo sobre cómo poseer su espíritu.
La mujer, sin dejar de observarlos en la distancia, continuó cavando y, sin saber muy bien cómo acabarían allí, sintió de pronto que esas zanjas eran para acoger los cuerpos de todos ellos, los cuatro: la mujer por la que discutían los dos individuos; estos dos hombres, que con sus improperios y golpes desprendían electricidad pura-; y ella misma, la triste mujer que, sin saber por qué, a altas horas de la madrugada, bajo la lluvia, cavaba cuatro zanjas…



 Kruder and Dorfmeister





viernes, 8 de noviembre de 2013

Llenarse la garganta de pájaros, las manos de árboles. (Despedacito de río)

by Elsa Mora

Últimamente me roban el corazón cosas pequeñas, muy pequeñas, pero brillantes como una luz al otro lado del bosque. Supongo que son las cosas del amor, el de verdad, el que no depende de nadie más que de uno mismo y de lo que quiera encontrar en la vida, y ahí andamos, recuperando el río, las risas, la música, los pájaros y los vientos........... 


Estas chicas y su despedacito de río son una de ellas, así que hacemos un alto en el camino para llenarnos la garganta de pájaros y las manos de árboles en flor para tornar este desapacible otoño en un lugar mejor donde acunarnos y cantar.