domingo, 1 de diciembre de 2013

A veces basta Berlín para espantar los tiempos. (Viajes y otras voces.3)


 from the web



Porque a veces
                                    -ás veces, para non sentirse triste,

uno quisiera simplemente
estar muy lejos de esta tristeza,
por ejemplo, en Berlín, o Guinea, o Katmandú.

No me malinterpretes,
                                 -meu pequeno

porque aunque nombre la lejanía
con lugares, en el fondo,
no hace falta distancia.
Bastaría
con alejar el tiempo del tiempo
del ahora. De mí.

No he estado nunca en Berlín,
ni se me antoja especialmente invitadora o cálida
esta ciudad germana que, por alguna extraña o subliminal razón,
me suena a frío, a asfalto, a acero,
y aún así, bien valdría hoy
a mi propósito,
porque lo que sí me parece
es que Berlín ha de estar a unos 80 años de distancia,
o quizás, incluso, muchos días más.
En cualquier caso poco importa la cifra
en ese oasis temporal
que podría significar
la lejanía del tiempo
en ese no-lugar. Berlín.




Música de Fanny e Alexander, y poemario 'Berlín' de María Lado, recitado maravillosamente 
por ella misma,

por ela mesma.


9 comentarios:

  1. Automáticamente me recordó dos viajes literrarios:
    http://vientonorte-leomercado.blogspot.com.ar/2010/05/mumbai.html
    y
    http://vientonorte-leomercado.blogspot.com.ar/2013/08/jauria.html

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  2. (El error de tipeo es bien apropiado, jajajajaja: "terra", hacer literatura por la tierra...).

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  3. A veces el subconsciente se manifiesta en esos errores de tipeo ;))
    Me han gustado mucho los textos, sobre todo Jauría, hermosísimo! Igual que Mariela, creo que deberías escribir más prosa, se agradecerá -sí, más intereses para subir la deuda, jeje.
    Abrazo!

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  4. Bello el poema, bella la imagen, (el audio no puedo escucharlo ahora...). Creo que todos hemos sentido esto alguna vez, obviando que cada uno es su propio tiempo y su propio lugar, y que eso nos acompaña ahí donde vamos... Bico querida amiga!

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    1. Te recomiendo muy mucho que, cuando puedas, lo escuches, estoy segura de que te va a encantar, Vera.
      Ciertamente, somos nuestro tiempo y lugar, pero a veces se nos pone el primero tan intempestivo y el segundo tan alborotado que...no queda otra que salirse de una misma e irse muy lejos, o al menos imaginárselo ;))
      Bicazo, lindísssima ruliña!

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  5. no hace falta distancia.
    Bastaría
    con alejar el tiempo del tiempo
    del ahora. De mí.


    Me gusta :) tiene algo de lo indescriptible que me ocurre a veces.
    Ah, y el comentario de Vera de que cada uno tiene su propio tiempo y su propio lugar y que a veces lo obviamos... cierto. Viene bien recordarlo, hacerlo más consciente y explícito.

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    1. Totalmente de acuerdo. Nos perdemos demasiado en los tiempos y espacios exteriores, incontrolables y, en cierto modo, irreales, en lugar de pararnos a escuchar el tic-tac interno, a reubicarnos dentro de nuestra propia existencia.
      Un abrazo, Cristina.

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  6. Viajamos para removernos por dentro. Nos vamos para llegar donde nos encontramos, donde ya somos.

    He llegado hasta aquí de casualidad por Vera Eikon, y me ha encantado, maquinista!

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    1. Sin duda, Carles. Lo externo y lo interno se entremezclan y hermanan como nunca en el viaje, tan necesario como el aliento para seguir viviendo.

      Inmejorable vía para llegar hasta aquí ;))

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viajeros que han cogido el tren.......