miércoles, 10 de septiembre de 2014

Esa cosa que quema. Algo tan roto y una pluma no se pueden traducir. (Desiertos -2)


by Pejac



Algunos llaman al amor 

             ‘esa cosa que quema y nos encierra en un círculo de fuego’. 

Son los mismos que muerden sus propias bocas y gritan cuando ven que se marchan los pájaros todos, todos. O se derriten pensando que 
esta noche nos pasará rozando un asteroide la punta de los dedos y se nos quedará 
la cicatriz marcada en la memoria lo que dure el Tiempo todo, 
todo. Hermoso aunque queme, dicen. 
Sabroso aunque duela y se nos retuerza la mano 
                                                  
                                                       el corazón
                                                       el rostro 

Pero ella no. Ella no llama al amor 

esa cosa que quema y nos encierra en un círculo de fuego’. 

Ella ha mirado a lo lejos (tan adentro) y todavía (no) puede decir que conoce el otro amor, ése que no, no quema no cicatriza no encierra . Ése, 
al que no le alcanzan los ojos el mañana la luz. Ése, 
el de los ojos rojos de lobo inquieto. Ése, que allá al fondo, al borde de la madrugada, 
poco a poco se desvanece, voluble como una pluma 
que se aleja triste sobre el lomo plateado del Arroyo. 
Ése. 
El del hígado entre los dientes.
El que no exige nada.

Yo también lo vi, ¿sabes? Cuando se hartó de ella, vino a por mí, 
me miró de frente y allí mismo 
en sus ojos 
pude ver cómo me desfiguraba hasta convertirme en algo que no podía reconocer.

Vi su corazón latiendo en el fondo de la jaula, oí cómo me llamaba. Y me dije 
‘¿por qué no? Adelante…’ 
Y me acurruqué a su lado, tan cerca como pude, y en él permanecí. 
No puedo decir durante cuánto tiempo, pero sí hablar 
del temblor los calambres la conexión. Fue un punzón 
insertado con fuerza 
en un cable de alta tensión. Lo que dura un chispazo en el sistema eléctrico. Eterno y luego... abrir los ojos, verse allí solo, desorientado, 

                            'vacío como un lobo de ojos rojos en medio del desierto'

Pero ahora la memoria no me alcanza hasta allí. No recuerdo si algo de todo aquello 
permanece en mí. Así que no, no me volveré a abrir en medio de la jaula. 
No tanto el pecho. No así.
No arrastraré mi cara por el suelo, ni lo morderé famélica queriendo tragarme entera toda su arena. No me tumbaré así, hora tras hora, esperando. No dispararé mi nombre al aire para verlo caer hecho trizas por entre los matorrales. 
Se acabaron los juegos macabros 
las lunas llenas 
los fuegos artificiales.

Amor, te lo juro, no a mí. No me verás caer, ni tampoco luchar por permanecer en pie, bracear frenética contra el aire, arrodillarme desde lo más profundo de mis ojos, a sus pies, sólo por la envenenada promesa de ser alcanzada por alguna caricia de sus manos. Sus manos, tan retorcidas, disparando soledad al aire.

Ya ves qué tontería, así es como me llamaba la jaula, con su voz seductora de metal y corrosión, de resguardo. O asfixia. Así me llamaba, y yo, ya ves, yo decía ‘¿por qué no? Adelante’
Pero ya no, no abriré esa jaula nunca más. No así.

La luna brilla sobre las ramas altas de la noche. 
Veo las sombras y me desfiguro en algo que no reconozco, y te cojo de la mano y te suplico que corramos a perseguirlas a través de la luz, tan pura y fría. Y quién sabe, quizás llegue hasta nosotros el miedo, y yo huya, porque mi corazón es blanco y todavía brilla; pero mientras, amor, corramos toda la noche como locos por las metálicas llanuras del desierto.

Por eso, porque me llamó la jaula y yo no abrí, por eso, 
mi amor, 
ya no soy una cosa rota y ya no espero 
tumbada en la oscuridad a que llegues hasta aquí. 
Ahora mi corazón es de oro 
y mis pies ligeros.Y corro toda la noche
por las llanuras del desierto...




(y nada de esto tiene sentido si no escuchan esto...)


Song for Zula, by Phosphorescent

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viajeros que han cogido el tren.......