jueves, 5 de enero de 2017

La energía potencial, ese diente de león.


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Ese comienzo de Blue Train. 

Esa jaula vacía, de pronto abierta y a ver qué entra.

Ese tono anaranjado -por decirlo de algún color que resulte comprensible- 
de ese cielo de autopista a ciertas horas.
Ese otro tono violáceo -por llamarlo de un modo que jamás podrá ser comprensible- 
del cielo al fondo del bosque a otras ciertas horas.

Esa nota que sube y esa otra que baja. 
Ese golpeteo continuo de timbales como piedras moldeadas por el fluir del río.

Ese algo que, sin saber cómo, siempre está en su sitio, 
porque todos y ninguno son su lugar exacto en el mundo.

Ese lago. Ese tren. Ese pulso. Ese latido.

Esa espera continua de esa visita concreta.
Esa cortina entreabierta, esa desnudez, ese oído esperando ese lejano ruído.
 Esos ojos que observan sin ser vistos.

Esa noche que no llega o no termina o algo efímero.

Esos poemas de Olga Muñoz lloviendo una y otra vez sobre Lima. 
Ese salmo y ese vino.
Esa música a lo lejos en esa otra habitación. Ese otro centro del universo.

Esa noche de pronto y ese abrigo.

Ese parque lleno de risas y ese banco por el que resbala lo que ya ha sucedido. 
Esos juegos y esos niños. Ese pájaro posado al borde del camino.

Esas ciudades desconocidas que sin embargo se nos hacen nido.

Esa amargura extraña de la soledad a deshora. Esa desazón del que no tiene amigo.
Ese vaso lleno de sal, esa cocina vacía esperando alimentar.
Esa mano abierta, esa fruta prohibida, esa lección.
 
Ese salto que pensamos, ése que damos y ése que no.
Todo eso, la energía potencial. Ese impulso, ese sueño, ese motor.
Todo eso, lo contenido en un átomo, un planeta, un color.

Todo lo que en el universo puede llegar a ser o simplemente no. 
Ese círculo que no se cierra y sin embargo se completa.
Toda la energía potencial concentrada en lo inmenso de un punto minúsculo.

Ese diente de león.



10 comentarios:

  1. Perfecto el poema y la música!
    Me ha llenado de energía potencial a primera hora de la mañana. Me alegro de que el Maquinista se sacuda la nieve invernal y ponga su maquina a funcionar;)

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    1. ¡Gracias linda! La nieve aún no está sacudida del todo, pero espero que pronto (y ya sabes que querré lectura, nada me gusta más que oírme en tu voz :)
      Aprovecha esa energía y a dibujar ;)
      ¡Bicazo enorme amore!

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  2. Todo el poema es un soplo que acaba echando a volar los aquenios con penacho del diente de león. Me ha encantado la descripción, indescriptible, de los colores del cielo, donde tomamos conciencia de los límites de las palabras y el pensar con el lenguaje... son precisamente los cielos de tonos rosados, por llamarlos de alguna manera, una de las cosas que más me gustan de estas latitudes, especialmente en verano, cuando el sol se toma se tiempo antes de sumergirse en el horizonte. Las tardes se estiran y los tonos de colores fluctúan lentamente, vagos, disfrutando el verano que se sabe corto y que precede al oscuro otoño.
    ¡Abrazo bien grande!

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    1. Cierto, Aka, las palabras son cielo abierto y a la vez límite en sí mismas, y no todo el lenguaje sirve para describir.
      Ayer me contaba una conocida que estudia el neurodesarrollo en niños y jóvenes que hay gente incapaz de entender o producir lenguaje hablado pero sí son capaces de leer. No tenía ni idea, pero me pareció fascinante.
      Creo que a la hora de observar la naturaleza se activan zonas del cerebro que jamás se activan de ningún otro modo, y cuánto desperdiciamos los inmensos placeres que esa contemplación sin necesidad de explicación nos puede proporcionar.
      Esos cielos también son de mis favoritos. Hoy mismo tuve el placer de ver una bandada de estorninos con un lila diluído en azul de fondo. Maravillas que nos regala el día cuando ya parece que se va acabando y no queda nada por hacer.
      Llevo un año entre la ciudad y el campo, y en la segunda casa, justo enfrente de la ventana del fregadero, tengo unos árboles aún retoños a los que los pájaros tienen a bien venir por las mañanas a picotear y bailotear (me gusta pensar que lo hacen por deferencia a mí ;), y también algunas plantas más pequeñas. Y ayer mismo descubrí un diente de león salido de la nada.
      Supongo que estoy en un momento de mi vida en el que la simple visión de éste danzando al son del viento hace que todo merezca la pena. Y recordé que los he amado desde siempre, y a veces se me olvidan esas cosas. Creo que por fin estoy desandando el camino y volviendo a lo bueno de veras, como esas tardes que se estiran y las fluctuaciones de colores y estaciones que comentas. A ver si me dura todo el año ;)
      ¡Abrazote para ti también!

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  3. Esas ciudades desconocidas que sin embargo se nos hacen nido ¿Te das cuenta de cuánto dices en tan pocas palabras? mi más sincera enhorabuena por esta entrada...Me ha recordado a la esencia de grandes como Sabina...
    Un besazo

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    1. Muchas gracias, Sh6y, se intenta mejorar en el oficio ;)
      ¡Bicos!

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  4. Me encanta. Sencillamente precioso. Y claro que lleva dentro una canción que me comprometo a sacar contigo desde nuestro "barrio" Un besazo

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  5. ¡Ay, Pepe! Sabes bien que después de Leonard si hay alguien con quien querría tener yo una canción ése eres tú así que mil gracias por el regalazo :O) Recojo el compromiso al vuelo, así que vete preparando, que vamos a hacer maravillas (y si no, pues reírnos de lo lindo como siempre ;) El bicachu más grande del mundo (tanto como la sonrisota que me has dejado en la cara ;)

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  6. Un hermoso poema en un excelente blog.

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    1. Muchas gracias J. Julio. Un placer acogerte en esta casa rodante.
      Un abrazo.

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viajeros que han cogido el tren.......