miércoles, 7 de junio de 2017

¿En cuántas sombras puede dividirse la luz antes de extinguirse?


from pexels



Últimamente S. mira mucho hacia arriba, hacia adentro y hacia abajo. Últimamente también, S. mira muy poco a su alrededor y nada o casi nada a lo que se encuentra muy cerca. Son demasiados años de observar lo próximo, de centrarse en lo inmediato, de dejar a un lado los paraísos de aquellos sueños ahora lejanos.

Los paisajes nevados, las planicies del desierto, las selvas y los lagos, todos ellos soñados por tantos años. Los paraísos lejanos. Allí donde sólo hay inmensidad de luz, agua, valles y montañas; donde las sombras de los árboles caen y en ocasiones se estrellan contra las rocas. La pequeña s. sabe que cuando eso sucede, las sombras abren microscópicas puertas secretas y las traspasan para formar parte de ellas, se mezclan con su estructura mineral y se filtran por entre sus poros como el agua que las recorre por dentro y las nutre como savia geológica ancestral.

Otras veces, imagina, esos restos de luz apagada, oscurecida por la distancia respecto de la fuente primaria, se mecen suavemente sobre el aire, en un descenso liviano que las posa sobre el manto vegetal que abriga la tierra. Una vez sobre ésta, se despliegan sus átomos como si de una pequeña niebla lumínica en los últimos momentos de su madurez hubiera bajado hasta allí para morir plácidamente entre las tinieblas de donde sólo hay raíces, nutrientes, lombrices. Un ejército de vida avejentado, una última sombra para que nazca una nueva luz.

Sí, últimamente todo se calcula en sombras y luces, destellos al doblar la esquina, alguna que otra intuición, y un continuo discurrir de primeros pasos de un nuevo camino. Todo vuelve a conducir a paraísos dulces y pequeños, a rocas sobre el río, a pequeños insectos construyendo universos en un suspiro, a finos granos de arena escurriéndose entre los dedos como magníficos imperios levantados y caídos.

A olores nuevos sobre el pelo. 

Todo se ha convertido de pronto -de nuevo- en un observar de lejos lo cercano para poder ver lo infinito.



¿En cuántas sombras puede dividirse la luz antes de extinguirse?

18 comentarios:

  1. Espero que S. no deje de mirar nunca hacia arriba, hacia adentro y hacia abajo. Es la verdadera mirada. La que debe anidar en nuestros ojos.
    Me encanta como describes el viaje de la luz, desde su origen hasta ese manto vegetal desde el que surgirá una nueva luz, una nueva forma de vida.
    Y me produce una gran sonrisa, sonrisa de alegría, de coincidir en esa forma de ver, en esa forma de observar de lejos lo cercano para poder ver lo infinito. Creo que esa última línea es la respuesta perfecta a la pregunta que haces.
    Me ha encantado sumergirme en tus letras.
    Un abrazo fuerte.

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  2. Yo también espero que no deje de hacerlo, al menos durante una temporada, que la mirada se le escapa a las tinieblas en cuanto se la deja un poco suelta...(no es que no se encuentren tesoros también allí, son diferentes pero son también preciados, es sólo que ahora le hace más falta la luz y la savia nueva. Ya llegará el invierno con su hogar sombrío y su delicioso frío ;)
    Muchas gracias por tus palabras y, sobre todo sobre todo, por bajarte del tren con una sonrisa. A este tren pocos combustibles lo hacen deslizarse mejor que compartir luces y alegrías, así que arrancamos bien contentos a nuevos destinos.
    Un abrazo y una sonrisa de gato Cheshire de las bien grandotas. Ya me voy contenta a dormir ;O)

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  3. Qué casualidad, justo el otro día hablaba con una pintora que me explicaba que tenía toda una serie de obras que se titulaba "Bajo la luz" en la que intentaba capturar la luz, sus haces y como se filtra a través de las hojas de los árboles. Son una serie de cuadros donde formas de tamaños y tonalidades diversos se amontonan como las hojas de una copa de árbol vistas desde abajo, dejando pasar a través de ellos diferentes puntos de luz. En cuanto he leído la entrada he vuelto enseguida a visualizar algunas de las pinturas que me enseñó y como miraba de explicar la búsqueda de reconciliarse consigo misma y entender la belleza de todo aquello que se interpone incluso con la esperanza y lo deseado.
    La luz que has desgranado de alguna manera describen perfectamente esa amalgama de tonos translúcidos a los que la luz consigue perforar en algunos puntos. Mucho puede disgregarse la luz, generar sombras, pero al fin y al cabo en las mismas sombras se encuentra la esencia de la luz, siempre está ella en sus formas y su intensidad. Espero que disfrutes del período que dices corres tras las sombras o la luz, que son los mismo, empujada a descubrir los pequeños mundos que crecen por todos lados.
    Un abrazo fuerte y buen fin de semana.

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    1. Me encantan las 'casualidades', y entrecomillo la palabra porque siempre me quedo con la sensación de que en el fondo no lo son ;)
      Es una empresa fabulosa la de tu amiga, y la verdad es que eso que te explicó es un poco lo que me está pasando en este tiempo a mí, intentando entender todo eso que antes simplemente me parecía que era una especie de ramaje entorpeciéndolo todo, mi entendimiento, el paso de la luz, los días, las percepciones... Ahora voy poco a poco observando cada hoja, separando con cuidado cada capa, disfrutando de cada nuevo rayo de luz que se filtra y cada nueva sombra que proyecta. Supongo que ando buscando descifrar la luz por si con ello consigo descifrar lo mejor que pueda haber en mí, y las sombras del mundo por ver si así entiendo las propias...
      Ahora mismo estoy dando clase en un instituto y la verdad es que pocas cosas hay más enriquecedoras que trabajar con adolescentes. Aprendo muchísimo más yo de ellos que ellos de mí, sin duda. El otro día los de bachillerato hicieron presentaciones para subir nota, y una alumna que no lo necesitaba me pidió hacerlo también para hablarnos de la sinestesia. Por supuesto le dejé, y nos dio una charla fantástica e hizo una confesión. Ella misma es sinestésica y vive y siente así. Por supuesto hicimos muchísimas preguntas todos, y al final accedió a decirnos qué color y qué textura éramos cada uno para ella (pues así percibe a las personas). A mí me dijo 'en ti se entremezclan el color y la textura; te percibo con una textura voluble que en el fondo casi no lo es, como el cielo de última hora de la tarde, con ese azul mezclado con gris y tonos violáceos'. Es de lo más (si no lo más) bonito que me han dicho nunca. Y es que aún encima, es mi hora preferida del día, y la luz que más me gusta.
      Y quiero creer que no es casualidad que una niña que me conoce desde hace poco más de un mes me percibe con mi luz favorita, sino que es porque por fin estoy llegando a donde tengo que llegar ;)
      Buen fin de semana lleno de pequeños grandes descubrimientos y placeres cotidianos para ti también.
      Abrazo grande!

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    2. Que anécdota más bonita la de la alumna y el color-textura con la que te visualiza, en cuanto lo has dicho he vuelto a la entrada que publicaste hace unos meses donde intentabas capturar con palabras las luces, esos colores que son casi uno, a medio camino con otro, para el que faltan palabras y definiciones de colores. Sin duda no debe ser casualidad que te perciba con las luces de tu momento y luces favoritas, es sin duda precioso :)
      Qué interesante tener una alumna con esa capacidad y poder hablar de ello con ella. Estos días leía un libro titulado "El hombre que se creía Vicente Rojo" de Sònia Hernández, en la que la protagonista, una adolescente, tiene prosopagnosia (esto si que no lo conocía antes de leer el libro) no pudiendo identificar las caras de la gente. Siempre me ha fascinado como nuestra percepción condiciona nuestra realidad, ¿cómo sería nuestra sociedad si todos fuésemos sinestésicos y nos viésemos como colores? ¿Sería muy diferente? ¿Mejores quizás? ¿Buscaríamos colores complementarios con los que agruparnos o formaríamos cuadros monocromáticos como ahora? Qué fascinante y que convencido cada vez de que la verdad y la realidad son dos cosas muy distantes.
      Buen fin de semana, que disfrutes descosiendo esos velos tras los cuales se esconde la luz y sus detalles maravillosos.

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    3. La verdad es que a los adolescentes sólo hay que dejarles hablar y te cuentan cosas increíbles. Lo mejor de todo en el caso de esta chica es que es de las que no habla demasiado, tiene muy buenas notas pero pasa bastante desapercibida, sus compañeros sabían muy pocas cosas de ella, pero como yo les hago hablar en clase a todos, de repente se soltó y descubrimos cosas geniales (sus compañeros no tenían ni idea de nada...): es campeona de halterofilia, toca el saxofón (por su sinestesia cuando está desafinado siente dolor físico), y lo mejor de todo es que sólo hacía falta dejarla hablar y preguntarle. Tiene una seguridad en sí misma, en quién es y que le encanta ser diferente, que nos dejó a todos alucinados. Creo que hasta uno se ha enamorado de ella en este mes que por fin la ha conocido :) Los adolescentes siempre sorprenden para bien, por desgracia somos los adultos los que andamos con pliegues y dobleces...y aún encima los menospreciamos a ellos...
      No sabía lo de la prosopagnosia...nunca dejarán de sorprenderme las miles de formas en las que el cerebro puede convencernos de qué es real y qué no. Yo estoy leyendo 'En defensa del error', un ensayo nada denso pero sí muy interesante sobre eso, sobre el error, pero desde un punto de vista positivo (sin error no hay acierto, ¿no?, y además...¿qué es en realidad un error y qué un acierto? ¿cuántas veces no nos engañan 'nuestras certezas'? ¿y cuántas otras -miles- no son ni siquiera 'nuestras' certezas?). Me está gustando mucho, y me está haciendo las idas y venidas en tren muy placenteras. Recomendable para momentos de ligereza en los que uno quiera ahondar con una sonrisa en su propia ignorancia ;) Añadiría más puntos de vista a eso que apuntas de que la verdad y la realidad son muy distantes ;)
      Buen domingo y ¡mejores vacaciones!
      Besos!

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    4. Pues yo no tenía ni idea de la prosopagnosia, la verdad y he tenido que ir a buscar que era. De la la sinestesia, tenía una vaga idea. Ahora sé un poco más de ambas :))
      Como dice Aka, es precioso que te asociara con tu luz preferida y me encanta lo que dices de estar llegando a donde debes estar. Eso es algo maravilloso, Creo que todos seríamos mejores si consiguiéramos estar en nuestro verdadero lugar.
      Vuestras palabras me llevan a la entrada última de Aka, en la que para mí la belleza reside en los ojos de quien mira y lo uno a que la realidad es completamente individual y depende de cómo la interpretemos. Un placer leeros, y más en este mi tiempo. Apunto el libro'En defensa del error' y espero que también me hagan más pasajeras las mareas bajas.
      Un abrazo a ambos.

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    5. Totalmente de acuerdo, Carmela, ojalá lleguemos algún día a donde debemos estar, sin duda sería todo muchísimo mejor.
      No sé si llegaré, pero por primera vez en mucho tiempo (o quizás simplemente por primera vez...) siento que voy en la dirección correcta. No es que no esté más perdida de lo habitual, pero al menos he encontrado mi lugar de la calma. He hecho de mi casa hogar, y vuelvo a sentir que la vida es buena (se me había olvidado un poco el año pasado...).
      Espero que esas mareas bajas que pareces tener ahora en tu mar, suban pronto, o al menos a su debido tiempo, sin demorarse, y que puedas decir que habitas en la calma, y que el tiempo sea el propicio. Sean cuales sean los motivos, te deseo que pronto cambie el viento y vuelvas a sentirlo plácida brisa.
      Un abrazo grande.

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  4. La luz y su constante búsqueda que solo aparece si existen las sombras. Paradoja maravillosa que descubrí pintando. Amo la pintura y amo las letras y ambas siempre se complementan. Muy buen escrito y, si, es verdad, solo desde la lejanía se aprecia la belleza de las cosas y de las personas.

    Un gran abrazo.

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  5. Muchas gracias por la visita y sobre todo por tus palabras, Taty.
    Lo mágico de la pintura y la escritura es que no sólo el creador da forma y construye, sino que cada nueva observación y lectura añaden algo nuevo a la obra, como en una suerte de caleidoscopio de luces y sombras que no hacen sino enriquecerlo todo.
    Un abrazo y buen fin de semana :)

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  6. Tambien el mar de Carmela me trajo a tu orilla. observar de lejos lo cercano para poder ver lo infinito.Que hermoso lo has dicho... Un placer tu espacio. Un abrazo

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    1. Muchas gracias, Demian.
      El mar de Carmela es una maravilla, trae y lleva náufragos y tesoros de un lado a otro ;)
      Un abrazo.

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  7. La mirada es siempre esencial para descubrir la vida. La mirada hacia la luz o la mirada hacia las persinas.
    Un texto excelente
    Saludos

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  8. Y que no nos falten nunca la curiosidad y las ganas de mirar.
    Gracias por la visita ;)
    Un abrazo.

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  9. me has conquistado desde el nombre de tu blog a tus escritos abrazos

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  10. Vengo desde el muro de Demian,que sugiere pasarnos por aquí.
    Me gustó mucho tu mirada (ciega de obviedades) que trae -casi te diría- el reto de poder ver más allá de toda esta que nos deja tan ciegos.
    Precioso.
    Me quedo por aquí!

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  11. Muchas gracias lunaroja y por supuesto bienvenida a este tren de infinitos vagones, luces y miradas ;)
    Un abrazo.

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viajeros que han cogido el tren.......